Calificación del usuario: 5  / 5

Estrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activas
 

Mi recuerdo de lo que veía en cines a finales de los 90 era un cine con amplias ambiciones artísticas, que desdeñaba los efectos especiales, las historias banales en aras del realismo, de lo complejo, de lo que moviera a la gente a tomar consciencia de su mundo. En eso estaba cuando llegó a México una película de lo que se hablaba mucho, por diferentes lados me habían llegado comentarios de ella, y su promoción, excesiva, hacía obligado ver la película, así fue como me aventuré a ver “Titanic” acompañado de una buena amiga de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Esperaba aburrirme, desesperarme, salir fastidiado, pero lo cierto es que no fue así, por vez primera en mucho, mucho tiempo, lo que se proyectaba en ese lienzo blanco me hizo olvidarme de todo y perderme en el espectáculo, recordándome que el cine es principalmente eso, un espectáculo.

1912, el insumergible “Titanic” hará su viaje inaugural, de Southampton a New York, con 2224 pasajeros, entre los que se encuentra el aventurero Jack y la niña de buena sociedad Rose, quienes se conocen de forma fortuita, comenzando una amistad marcada por una fuerte atracción. Cuando el buque choca con un iceberg, la situación se torna desesperada cuando comienza a hundirse en medio del océano, sin suficientes botes salvavidas para todos. La tragedia se cierne y las posibilidades de sobrevivir son pocas, en esos momentos, surgen héroes, villanos y se revela la naturaleza de todos.

Tras una pausa de tres años en alguna cinta, James Cameron regresaba a la pantalla grande con una de las más grandes películas de ese momento, una cinta odiada por todos aquellos que odian el cine comercial, amada por los cursis del mundo sin freno, y que para mí significa mucho al recordarme que el cine es espectáculo, que lo que pasa en la pantalla debe ser algo que impresione y que valga la pena mostrar, que sacuda al espectador y que le haga cómplice y partícipe de algo que lo saque de su realidad. Aún puedo recordar vivamente la forma en que me golpeo esa escena a lo lejos donde vemos al barco hundirse y las luces de bengala perderse en el cielo, inmenso, sin que signifiquen nada en medio de la tragedia. Esa imagen me marca y siempre que olvido que el cine comercial debe verse, la recuerdo, y doy un paso adelante a la sala de cine.

Titanic” no es la mejor película de la historia, quizá ni siquiera fuera le mejor cinta de 1997 que concursaba por el Oscar, honor que quizá debería haber caído en “Los Angeles Al Desnudo” (L.A. Confidential), pero lo cierto es que llegó en un momento clave para que no olvidara que el cine es un espectáculo de circo y que a pesar de que ya sabemos cómo son, los actos que logran ser novedosos, deben ser visto y aplaudidos. Es chantajista, es ramplona, pero logra llevarnos a donde quiere, Cameron, quien ya nos había dado las cintas de “Terminator 1 & 2” se consagra como un moderno maestro del espectáculo cinematográfico (título que refrendaría muchos años después con “Avatar”).

La cinta sigue siendo un gran espectáculo, quemado y sobresaturando pantallas de televisión cada fin de año, como ha sido habitual en Televisa y Tv Azteca, pero que no deja de imponer, su reestreno hace un par de años en  una versión .3D sólo sirvió para recordar lo majestuosa que es en pantalla grande.

ESCENA INOLVIDABLE

Además de la ya mencionada, sin lugar a dudas cuando Rose y Jack van huyendo por los pasillos de segunda clase y estos se inundan, arrastrándoles a su paso, ver a los actores lidiar con el líquido siempre me ha parecido épico. O quizá el momento en que la luz muere y el barco se hunde… o quizá el baile…

Titanic

Director: James Cameron

Guión: James Cameron

Con: Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates, Frances Fisher. Bernard Hill, Jonathan Hyde, Danny Nucci, David Warner, Bill Paxton

Música: James Horner

Fotografía: Russell Carpenter

Compañía Productora:  Paramount Pictures / 20th Century Fox / Lightstorm Entertainment

Distribuidor: Bluray de 20th Century Fox

Fecha de estreno: 19 diciembre 1197 (Estados Unidos) 01 enero 1998 (México)

País: Estados Unidos 1997

Duración: 195 minutos

 

e-max.it: your social media marketing partner