Del 22 al 25 de noviembre se llevará a cabo la segunda edición del Festival Internacional de Cine con Medios Alternativos (FICMA) en el Centro de la Juventud Arte y Cultura Futurama, con actividades y talleres gratuitos, el FICMA busca acercar el cine manufacturado con diversas herramientas alternativas al espectador.

Y la función culminó con una sala que a aplausos rendía homenaje al estreno en México de la cinta animada “Ana y Bruno” de Carlos Carrera, atrás habían quedado las dudas de que alguna vez llegara a pantallas este trabajo y sólo conociéramos los avances que el equipo había venido mostrando por mucho tiempo en diversos festivales de cine del país.

La última cinta presentada en competencia dentro de los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia fue el segundo largometraje de Gabriel Mariño, “Ayer Maravilla Fui”, la cual nos muestra una historia de realismo mágico que lleva al espectador a reflexionar sobre el amor y las consecuencias de obtenerle.

Una de las cintas mexicanas que compitieron en los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia fue la segunda cinta de Natalia Beristáin, “Los Adioses”, protagonizada por Karina Gidi, Daniel Giménez Cacho, Tessa Ia y Pedro de Tavira. Al termino de la competencia terminaría llevándose a casa El Premio Del Público y una Mención otorgada por el jurado a Gidi por su personificación de Rosario Castellanos.

Michel Hazanavicius llegó a los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia con su nuevo trabajo cinematográfico bajo el brazo, la corrosiva “Le Redoutable”, la cual narra a través de la sátira la relación entre Godard y su esposa Wiazemsky, lo que ha provocado diversas reacciones negativas en la crítica exquisita de todos los lugares en los que se ha presentado.

Julian Rosefeldt fue uno de los invitados a los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia, llegó a presentar la versión cinematográfica de los videos que acompañaban su exposición “Manifiesto” la cual ha recorrido el mundo los últimos años. Rosefeldt vive y trabaja en Berlín y sus trabajos son siempre ensayos audiovisuales que buscan la reflexión filosófica, política y la crítica a la imagen.

Uno de los puntos más importantes del Festival Internacional de Cine de Morelia es la presentación de cintas mexicanas restauradas, las cuales tienen pocas ventanas de exhibición y que el evento les da el marco perfecto para que el público las descubra y sepa de su existencia. Este año se presentaron “Los Motivos de Luz” de Felipe Cazals, “La Fórmula Secreta” de Rubén Gámez y “Dos Monjes” de Juan Bustillo Oro.

El cortometraje ganador del Premio del Público en los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia fue “La Proporción Aura” de Mariano Murguía Sotomayor, quien logró conectar con la audiencia con una historia de amor en tiempos modernos, trastocando valores y creando un producto realista y divertido.

Uno de los invitados especiales a los XV años del Festival Internacional de Cine de Morelia fue el director nacido en Irán de ascendencia suiza, Barbet  Schroeder, quien llegó para presentar su nuevo documental, “El Venerable W.” (Le vénérable W.), cierre de la trilogía del mal conformada por la cinta de 1974 “General Idi Amin Dada” y ”Terror’s Advocate” del 2007.

Uno de los documentalistas mexicanos consentidos del Festival Internacional de Cine de Morelia es José Álvarez, quien ha presentado sus trabajos “Flores en el Desierto” (2009) y “Canícula” (2011) dentro del marco de pasadas ediciones, siendo la XV la indicada para presentar su más reciente trabajo, “Los Ojos del Mar”.

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Tau brontis jodorovsky daniel castro zimbron criticaUn hombre (Brontis Jodorovsky) en busca de algo llega a un desierto, no sabemos dónde ni sabemos por qué. Pronto vemos que recolecta pedazos de cactus y los dibuja, no es difícil adivinar ahora a qué se dedica. Sin embargo, toda la tranquilidad que aparenta de día se ve eclipsada por un tormentoso pasado que ahoga con tequila por las noches.

Una bola de fuego aparece por un segundo y así como el personaje, uno cree es el efecto del alcohol. Los días pasan y cada noche es lo mismo hasta que un día se levanta, sólo para darse cuenta de que todo ha sido destruído y sin agua ni alcohol tiene que encontrar una forma de salir de ahí y sobrevivir. A partir de este momento, entramos en un viaje entre los efectos del peyote, la falta de alimentos y agua, y un pasado que toma forma física.

Táu filmado en Wirikuta intenta mostrar el lado místico del desierto así como la importancia de conservar un mundo que no se debería de modificar, que tiene sus propias reglas y que si nos adentramos a él, nosotros simples mortales, será para enfrentar todo aquello de lo que huimos.

Sin embargo, en pantalla todo lo resumido en los párrafos anteriores es una serie de postales hermosas puestas en fila. El sentido de la película está completamente diluido dentro de una fotografía espectacular, así como el personaje, el espectador se encuentra perdido sobre lo que pasa en pantalla. Es en definitiva una propuesta interesante en cuestión de técnica pero en cuestión de narrativa falla al tratar de combinar el sentido místico del desierto con una trama sobre los demonios internos de cada uno, nos quedamos en una serie de eventos que se tienen que poner juntos al final y ordenarlos para entender qué es lo que se vió en pantalla.

Entre momentos visualmente hermosos pero muertos en cuestión dramática, Táu es una película con intenciones buenas de mostrar que no se debe de lastimar a lugares sagrados pero que falla en su todo al ser una especie de viaje de peyote que sólo los creadores entienden completamente y uno como espectador sólo estamos ahí para presenciar algo especial para ellos pero que no logra emocionar al espectador ni transmitir ese amor por un lugar tan especial.

En la primer parte de la película tenemos sólo a un personaje, interpretado por Brontis Jodorovsky, hasta que a éste le o él destruye su campamento (no queda claro dentro de la película, si llegan a leer la sinopsis lo dejan claro), y para la segunda parte tenemos a una actriz que llega como personificación de ese pasado que no puede superar y que hasta que no lo haga no podrá seguir adelante.

Táu es visualmente hermosa con tomas que sacan lo mejor del desierto pero que diluye tanto la trama que toma bastante tiempo poner las piezas en su lugar, sin embargo aunque escondida y en pedacitos hay una pequeña historia que lamentablemente no logra presentarse efectivamente en pantalla.

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