Obsesión. De deseos cumplidos y relaciones insanas

2026

Todos alguna vez hemos deseado algo, en ocasiones con todas nuestras fuerzas: tener mucho dinero; adquirir una casa o departamento de ensueño; obtener un empleo o cambiarlo por uno mejor, poder viajar a algún lugar; o conquistar a esa persona quien nos atrae. A veces se consigue materializar esos deseos, otras no. Pero, ¿Qué pasaría si lográramos obtener algo en apariencia inalcanzable sin esfuerzo alguno, con solo pedirlo en voz alta? Y si así fuera, ¿ese deseo cumpliría con nuestras expectativas o resultaría algo decepcionante? o peor aún, ¿y si se torna en algo adverso o incluso funesto?

Esa es la premisa de donde parte Obsesión (Obsession, Estados Unidos, 2025), el segundo largometraje escrito, editado y dirigido por el también actor y comediante Curry Barker. Su trama gira en torno a Baron "Bear" Bailey (Michael Johnston), empleado de una tienda de música enamorado de Nikki Freeman (Inde Navarrette), una compañera de trabajo a la cual conoce desde la infancia; pero a quien nunca ha tenido el valor de expresarle sus sentimientos.

Un día, al entrar a una tienda de curiosidades y objetos mágicos, Bear se topa con los "One Wish Willow”, un en apariencia inofensivo juguete el cual supuestamente cumple cualquier deseo solicitado. El joven adquiere uno, y esa noche, tras darle un aventón a Nikki a su casa (y fallar nuevamente en tratar de confesarle su amor), usa el artefacto y pide que su amiga se enamore de él. Y unos instantes más tarde, Freeman regresa y le pide pasar la noche juntos en la casa del joven. Insólitamente, el deseo de Bailey se está cumpliendo.

En los siguientes días, aunque Nikki a veces se comporta algo raro y llega a decir cosas que parecieran fuera de lugar, la nueva pareja la pasa bastante bien. Pero después de esos días, Baron se que en el fondo, la vida que lleva al lado de su nueva pareja no es lo que deseaba, debido a que la personalidad de la joven está cada vez más alterada: tiene cambios de humor intempestivo como si padeciera trastorno límite de la personalidad; de la nada dice cosas extrañas y lleva a cabo actos descabellados, grotescos o asquerosos. Pero sobre todo es evidente que, de forma patológica, no quiere separarse de Bear ni que nadie más que ella sea el centro de su atención. 

En los siguientes días (aunque Nikki a veces se comporta algo raro y llega a decir cosas fuera de lugar), la recién formada pareja la pasa bastante bien. Pero en las semanas posteriores, Baron se va haciendo consciente de que la vida al lado de su nueva pareja no se parece a lo imaginado, debido principalmente a la personalidad de la joven la cual está cada vez más alterada: tiene cambios de humor intempestivo como si padeciera trastorno límite de la personalidad; de la nada dice cosas extrañas e inquietantes y lleva a cabo actos descabellados, grotescos o asquerosos. Pero sobre todo es evidente que, de forma patológica, no quiere separarse de Bear y que ella y sólo ella sea quien acapare su atención. 

Así, poco a poco el dulce idilio comienza a agriarse, para dar paso a algo bizarro y siniestro. La conducta patológica de Freeman comienza a escalar hasta alturas aterradoras y autodestructivas, como si en el interior de ella hubiera dos personalidades pugnando por prevalecer. Y el protagonista ve a su anhelado romance trastocarse en una angustiante pesadilla, y empieza no solo a creer que ese deseo no fue una buena idea, también intentará hallar una forma de anularlo, especialmente porque su “novia” comienza a mostrar tendencias peligrosas… y homicidas.

Producido por los estudios Blumhouse, Obsesión resulta un interesante filme de horror y suspenso, pero dotado también de inesperados momentos cómicos, algunos intencionados y otros más emanados del nerviosismo que algunos espectadores puedan experimentar por la delirante y de ratos espeluznante relación entre su dueto estelar el cual, dicho sea de paso, tiene un estupendo desempeño. Especialmente Inde Navarrette, cuyo personaje alcanza alturas desquiciantes y escenas donde pondrá a más de uno los pelos de punta.

El gran acierto del argumento de Curry es usar estos géneros para desarrollar un relato sencillo en apariencia, pero el cual consigue metaforizar dos cuestiones. Por un lado está la alegoría sobre esas relaciones codependientes, posesivas y tóxicas y el cómo, muchas veces, al estar embelesados por el romance, se ignoran las red flags que indican cuando algo no está bien con una persona. Y probablemente más de un espectador o espectadora (con todos y sus exageraciones en clave de horror y/o cómica) identifique alguna de esas situaciones como algo que ya padeció… o padece.

Por otro lado, Curry advierte sobre esa tendencia (también a veces patológica) de los seres humanos por idealizar ciertas cosas y fantasear con ellas creando narrativas propias que, si no se tiene cuidado, se corre el riesgo de vivir en la irrealidad e incluso por ello, dejar pasar cosas importantes. Una escena ilustra claramente eso: Bear se percata que por estar absorto con Nikki -y luego, atribulado con su tortuosa relación-; no había reparado en Sarah Harper (Megan Lawless) otra de sus compañeras, la cual parece albergar sentimientos de naturaleza romántica hacia él. Pero cuando lo descubre es (trágicamente) ya muy tarde.

Así, la película esgrime que siempre es preferible afrontar la verdad, con sus durezas y desencantos, en lugar de buscar refugio en un falso mundo de fantasía el cual, al final, puede terminar por aislar, atormentar y destruir al individuo.

Y sobre todo, siempre hay que tener mucho cuidado con lo que se desea.

Obsesión (Obsession)

Dirección: Curry Barker.

Guion: Curry Barker.

Con: Michael Johnston, Inde Navarrete, Cooper Tomlinson, Megan Lawless y Andy Richter.

Fotografía: Taylor Clemons.

Edición: Curry Barker.

Música: Rock Burwell.

Compañía Productora: Capstone Pictures, Tea Shop Productions, Blumhouse Productions.

Distribuidor: Universal Pictures México.

Fecha de estreno: México, 14 de mayo de 2026.

País: Estados Unidos, 2025.

Duración: 109 minutos.

Pueden ver el tráiler aquí.

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