Alfonso (Mauricio Isaac) es un hombre solitario, amante de los peces y aficionado de los Ovnis, el cual un día decide abrir una cafetería de especialidad, a pesar de no saber mucho del negocio, siendo su única guía un viejo libro. Para ello, elige hacerlo en una casona rústica y algo deteriorada, pero que resulta acogedora.
Poco tiempo después de haber abierto su local recibe la visita de Katia (Tessa Ia) quien, tras pedir un café, ve allí un anuncio solicitando un ayudante, y decide aplicar para el empleo, aunque tampoco tiene experiencia en el rubro. La joven es reservada y de temperamento hosco; muestra un talento especial para dibujar, pero no tiene mucho dinero y pasa las noches donde puede.



Cuando escucho discursos autoritarios, discriminatorios y excluyentes, contrarios a los principios de derechos humanos, siempre me viene a la mente la misma pregunta: ¿Acaso quienes promulgan estas ideas no se dan cuenta de que esos derechos que quieren anular pueden, en algún momento, afectarlos también? ¿O es que acaso creen ciegamente que nunca estarán en una situación donde sus propias garantías fundamentales se vean vulneradas? Existe una especie de miopía selectiva en quienes apoyan la restricción de libertades, asumiendo que el "garrote" del Estado siempre golpeará a otros, y jamás a ellos mismos.


Fátima Varinia tenía 12 años; le gustaba cantar y tenía toda una vida por delante, antes de que la violencia sistémica se cruzara en su camino. Este documental no sólo narra un crimen, rescata la identidad de una niña y el dolor que su partida sembró en su familia y en la comunidad de Lupita Casas Viejas, en Lerma.



Publicada por entregas entre 1881 y 1883 y escrita por
Asia Reaves (
