2026

Sobriedad me estás matando, una comedia entre lo negro y lo puritano

La sobriedad es un término para referirse a una persona la cual no está bajo los efectos del alcohol o las drogas. Sin embargo, también la palabra hace alusión a la moderación, la templanza, la mesura y la contención. Ambas definiciones aplican en el caso de Rafi (Octavio Hinojosa), un casi cuarentón quien está pasando por su quinto intento de rehabilitación para dejar atrás el alcoholismo y la drogadicción. Pero tal vez en esta oportunidad aprenda que ser y estar sobrio no es tan malo, especialmente si no huyes de tus propios pecados y malas decisiones.

Alerta Extinción. Un fin del mundo sin tensión ni gracia alguna

Con experiencia previa dirigiendo algunos capítulos de series y miniseries tales como Shameless (2004), Doctor Who (2010) y Dracula (2020), el británico Jonny Campbell se aventura ahora a realizar cine, adaptando una novela del escritor David Koepp, resultando de ello Alerta Extinción (Cold Storage, 2026), donde se busca mostrar en ella que el fin del mundo no es cosa seria. 

Travis (Joe Keery) y Naomi (Georgina Campbell), son dos jóvenes empleados quienes cubren el turno nocturno en un almacén, y lo están pasando del todo tranquilos, hasta que un hongo mutante altamente contagioso escapa de una instalación sellada (la cual cayó de una estación espacial de la NASA), y a ellos les toca evitar su propagación y la aniquilación de todo rastro de la humanidad como lo conocemos. Como si ese bicho no fuera el único problema, los chicos deberán enfrentar a una pandilla y a un ex novio fúrico. Pero también cuentan con la ayuda de un veterano agente de bioterrorismo (Liam Neeson) para salir airosos de este preocupante dilema. 

Exterminio: El Templo de Huesos. La interesante evolución de una franquicia

Después de revolucionar el género el 2002, al introducir el concepto de los infectados con la exitosa Exterminio (28 Days Later), la dupla de Danny Boyle y Alex Garland han vuelto a este universo desolador con una secuela la cual decidió seguir los pasos de la primera entrega el año pasado con el lanzamiento de Exterminio: La Evolución (28 Years Later), centrándose en una comunidad donde se ha encontrado la salvación con una estructura social nueva de tintes bastante sospechosos mientras ahondaba en la relación de una familia rota que lleva al joven Spike (Alfie Williams) a arriesgar más de lo pensado en una aventura para salvar a su madre enmedio del panorama de un Reino Unido post apocalíptico.

Sin embargo, la tan anunciada y esperada nueva trilogía tiene un segundo episodio muy llamativo con Exterminio: El Templo de Huesos (28 Years Later: The Bone Temple), filmada a la par de la anterior cinta por Nia DaCosta (Hedda, 2025; Candyman, 2021) y escrita por Alex Garland, donde dejan de lado los pecados de los padres para enfocarse en un relato diferente: el encuentro inesperado de Spike (Williams) con un culto ultra violento conocido como los “Jimmys”, liderados por Sir Lord Jimmy Crystal (Jack O’Connell) y el choque que su camino lleva con el carismático Doctor Kelson (Ralph Fiennes), quien parece ser el único tipo cuerdo en este insano y destruido mundo.

¡Ayuda! Supervivencia variable de un entorno salvaje a otro

Tras su última incursión por el universo Marvel con Doctor Strange en el multiverso de la locura (Doctor Strange in the Multiverse of Madness, 2022), el legendario y ecléctico Sam Raimi regresa a la dirección con algo un poco más modesto presupuestalmente hablando, de estructura argumental elemental, pero que le permite darle rienda suelta a su característico estilo y de paso, proponer algunas atractivas analogías y metáforas.

En ¡Ayuda! (Send Help, Estados Unidos, 2026), el personaje de Linda Liddle (Rachel McAdams) labora en el área de Estrategia y Planificación para un corporativo internacional. Fanática del turismo en montañas, valles y similares, así como de los reality shows de supervivencia extrema; de personalidad algo atolondrada y modales toscos; y de escasa vida social; Linda es también una proactiva y muy eficiente profesionista, y espera que su jefe la promueva para un ascenso, el cual siente se ha ganado a pulso tras varios años de duro trabajo. 

Pero las cosas dan un giro inesperado cuando Bradley Preston (Dylan O'Brien) hijo del propietario, queda al frente de la empresa. Tratándose de un arrogante, malcriado y sexista junior, Preston juzga a Liddle por sus descuidados modos y apariencia, y aplicando el más puro amiguismo; asigna el puesto que ella codicia a uno de sus excompañeros del colegio quien recién arribó a la empresa. Cuando se inconforma e intenta objetar la decisión, el alto ejecutivo le propone en cambio, acompañarle a Bangkok para ayudarle a concretar una fusión empresarial, a lo cual ella accede. Pero su verdadero plan es trasladarla a un puesto donde no sea visible y no tenga mucho futuro.

Familia en Renta y la importancia de los lazos que unen

Después de su regreso triunfal con La Ballena (Aronofsky, 2022), Brendan Fraser ha ido recuperando paso a paso su presencia en el séptimo arte. Sobreponiéndose a un terrible momento de su carrera, ahora busca conmover al lado de la cineasta y ex actriz japonesa Hikari en Familia en Renta (Rental Family, Estados Unidos - Japón, 2025), una comedia dramática en donde encarna a un histrión estadounidense residente en la tierra del Sol Naciente quien redescubre la importancia de los lazos que nos unen como humanos de una manera inesperada.

Philip (Fraser) lleva ya siete años en el país oriental pero algo le impide conectar del todo con la cultura de esa región. Enfrentando una crisis laboral y hasta de vida, aparentemente su carrera al estrellato ha terminado antes de comenzar. Vagando de aquí para allá en la enorme urbe nipona, al estilo de aquel Bill Murray en trance de Perdidos en Tokio (Lost in Translation, Coppola, 2003); pareciera que ha perdido toda conexión humana. Solitario y por la urgencia de salir de sus dificultades económicas, acepta una extraña oferta de empleo: trabajar para ser un familiar en renta.

¿Realidad o ficción? El duelo que dio vida a Hamlet

Quizá se pregunten si esta es una historia real, y sí, en efecto lo es. O más o menos. Empecemos corroborando que William Shakespeare existió, ya que, como saben, rondan por ahí teorías conspirativas las cuales sugieren que se trató de un pseudónimo empleado por otros autores como Francis Bacon o Christopher Marlowe, para publicar algunas de sus obras. No obstante, podemos encontrar diversas evidencias académicas, además de consenso entre los especialistas del tema, que nos indican que el dramaturgo británico vivió entre los años 1564 y 1616, estuvo casado con Anne Hathaway, y tuvo tres hijos; Susannah y los gemelos Judith y Hamnet. Este último falleció a la edad de 11 años, probablemente a causa de la peste, aunque no hay registros exactos de ello.

Primate, la venganza animal de los efectos prácticos

A veces, como especie nos sentimos superiores a la naturaleza y escogemos de mascotas a las criaturas más sorprendentes posibles sin medir las consecuencias que nuestros actos pueden conllevar en ellas. Desde perros rabiosos en busca de sangre (Cujo; Teague, 1984), cocodrilos furiosos en las coladeras rechazados por sus dueños (Alligator; Teague, 1980) hasta ratas asesinas lideradas por una más inteligente dispuestas a dar una lección a los humanos de malas conductas (¡Escalofrío!; Mann, 1971). Al final, la madre naturaleza siempre nos enseña una lección, aunque muchas veces sea por la mala.

En esa sintonía de cinta serie b donde los animales o se rebelan ante el abuso o enloquecen debido al descuido de sus propietarios, se encuentra Primate (Estados Unidos - Reino Unido - Canadá - Australia, 2025) de Johannes Roberts, el la cual un chimpancé de nombre Ben se vuelve rabioso y desata una sangrienta y violenta venganza en contra de quienes lo tenían en cautiverio y lo trataron como su familia. Todo esto con un toque especial: no hay efectos especiales, solamente prácticos para crear la matanza de este peculiar animalito que pasa de ser todo amor a toda violencia

Marty Supremo, soñar en grande puede costarnos todo

Entre las nuevas voces del cine contemporáneo, sin duda la de los hermanos Safdie ha llamado la atención en sobremanera. Tomando vuelo desde el 2017 con Good Time después de años creando historias como actores y directores, Benny y Josh decidieron tomar sus propios caminos para realizar sus propios proyectos. Mientras Benny Safdie se alió con Dwayne Johnson para hacer una emotiva biopic sobre el luchador de la UFC Marc Kerr, Johs apostó por algo más arriesgado. Aliándose con su viejo amigo, Ronald Bronstein, soñaron en grande para crear una historia inspirada en una persona real pero llena de una frenética ficción.

Así llegó Marty Supremo (Marty Supreme, EUA, 2025), la cual toma como base al vividor, estafador y campeón de ping pong Marty Reisman, quien empezó a jugar por apuestas en Manhattan, hasta lograr obtener 22 títulos importantes y convertirse en el más veterano en ganar una competición nacional de deportes de raqueta, con 67 años. Sin embargo, esa parte no es del interés de esta dupla, optando mejor por crear al personaje Marty Mauser, interpretado por Timothée Chalamet, que desde el primer momento destaca por una cosa: su arrogancia

Anaconda o lo absurdo del metacine y la secuelitis de Hollywood

En 1997, el director y productor peruano Luis Llosa (El Especialista, 1994), lanzaba una película de bajo presupuesto, estelarizada por actores quienes apenas comenzaban sus carreras, al lado de uno que otro más experimentado. Su título fue Anaconda, donde Jennifer Lopez, Ice Cube y hasta Jon Voight se enfrentaban a dicha serpiente del Amazonas cuando un pequeño equipo de documentalistas intentaba capturar la vida de un pueblo originario de la zona. Sin ser algo memorable, la cinta se convirtió en un clásico de culto que incluso generó una franquicia bastante mediocre pero que de tan absurda y de pena ajena, resultaba divertida.

Irónicamente 18 años después, en plena crisis de creatividad hollywoodense, el filme de Llosa es la base no sólo de una sátira tan descabellada como la saga de cuatro películas de la cual deriva, sino como un ejercicio consciente acerca de lo desgastada que está la industria, la cual recurre frecuentemente a historias llevadas previamente a la pantalla sin importar la calidad de las mismas, para rehacerlas o reciclarlas con diferentes fines de lucro. Y eso da pie a la sorprendentemente entretenida Anaconda

Los mejores y peores filmes nacionales del 2025 acorde a la crítica especializada

Por: Aurora Cuevas / Francisco Javier Quintanar Polanco 

Ahora toca el turno de conocer la selección de nuestros periodistas y críticos invitados en lo tocante al cine nacional. Como la lista denota, fue un año que trajo tanto obras muy poderosas y relevantes, como también algunas abominaciones. Aquí encontrarán vítores, reprobaciones, halagos, y uno que otro reclamo.

Bob Esponja: En Busca de los Pantalones Cuadrados, una nostálgica y sencilla aventura para un icónico personaje

Después de haber debutado en el año 1999, no cabe duda de que Bob Esponja se ha colocado como un referente de la cultura pop para toda una generación. Muy querido por muchos por su inocencia y peculiar risa, odiado por otros que lo consideran un personaje que raya en la estupidez exacerbada de lo que un cartoon puede permitir, el legado de Esponja, creado por el educador y animador de ciencias marinas Stephen Hillenburg (quien tristemente falleció en el 2018) continúa creciendo y nuevamente, posterior a un par de proyectos que tropezaron bastante, llega a la pantalla grande con una nueva aventura donde la piña debajo del mar queda muy atrás.

Los mejores y peores filmes internacionales del 2025 acorde a la crítica especializada

Recopilación: Aurora Cuevas Trejo / Francisco Javier Quintanar Polanco

El 2025 se ha ido. Así que es momento de conocer las películas más memorables (y algunas de las más olvidables) que nos dejó, en opinión de investigadores, periodistas y críticos especializados.

Y empezamos con los mejores filmes internacionales...