Alfonso (Mauricio Isaac) es un hombre solitario, amante de los peces y aficionado de los Ovnis, el cual un día decide abrir una cafetería de especialidad, a pesar de no saber mucho del negocio, siendo su única guía un viejo libro. Para ello, elige hacerlo en una casona rústica y algo deteriorada, pero que resulta acogedora.
Poco tiempo después de haber abierto su local recibe la visita de Katia (Tessa Ia) quien, tras pedir un café, ve allí un anuncio solicitando un ayudante, y decide aplicar para el empleo, aunque tampoco tiene experiencia en el rubro. La joven es reservada y de temperamento hosco; muestra un talento especial para dibujar, pero no tiene mucho dinero y pasa las noches donde puede.
Su relación empieza siendo un tanto tirante, pero poco a poco (como si tomaran café a sorbitos) se van abriendo mutuamente y entre ellos se va cimentando una amistad y complicidad especiales, y mientras van agarrándole el modo al asunto del café, se van conociendo uno al otro, compartiendo pequeñas alegrías pero también momentos de profunda tristeza.
Al cineasta, productor y guionista Fernando Barreda Luna, se le puede ubicar mejor por sus participaciones en títulos de horror y suspenso como Atrocious: terror paranormal (2010), La posesión de Altair (2016), Cocodrilos (2025), o Psicópata: El asesino del conejo blanco (2026), esta última estrenada en el primer trimestre del año.
Ahora, Barreda Luna regresa con Café Chairel (2025), su segundo largometraje para la pantalla grande como director, el cual fue estrenado originalmente en la edición 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, FICG; donde se aparta de los géneros antes mencionados explorando en cambio la comedia y el drama, a través de un relato amable y dotado de un acercamiento más personal e introspectivo.
Rodada en Tampico y en Ciudad Madero, Tamaulipas -estado de donde es originario el realizador-, con un argumento escrito a cuatro manos por él junto al japonés Atsushi Fujii (inspirado en un filme inédito de este último), y estelarizada por un compacto grupo de actores, la producción de corte sencillo y tono intimista, aborda de modo directo pero con sutileza temas como la pérdida, la culpa, la depresión, la soledad o la angustia que se puede sentir por el mero hecho de afrontar la vida día a día.
Los protagonistas son presa de esos sentimientos y circunstancias por sus diferentes historias de vida. Pero conforme avanza la trama, será claro que las decisiones las cuales los llevaron a ese lugar no son mera casualidad y, sin que ninguno de los dos lo sepa, la fuente de su dolor más profundo es la misma.
Quizás ese desconocimiento propicia la cercanía e identificación surgida entre ambos. Y en su labor en ese local y en el acompañamiento mutuo que se brindan, es como van encontrando refugio y cierto alivio a sus penas y duelos personales, aprendiendo a vivir con ellos de mejor manera.
En ese sentido, la interpretación de la dupla Ia-Isaac es clave. Sus charlas, miradas, gestos e incluso silencios brindan un buen soporte dramático y le dan el impulso y la fuerza necesaria a esta narración de sencilla estructura y modestas pretensiones, pero muy profunda y conmovedora, proponiendo la solidaridad, la empatía, la resiliencia y la confianza en uno mismo como puntos de apoyo para poder seguir adelante. Temas manejados con destreza y sensibilidad, manufacturando con ellos una historia cándida y deliciosa, que se disfruta cual si fuese un buen café (o las delicias de la vida misma): despacio, tomándose su tiempo y saboreandole.
Café Chairel
Dirección: Fernando Barreda Luna.
Guion: Fernando Barreda Luna y Atsushi Fujii.
Con: Mauricio Isaac, Tessa Ia, Leo Deluglio y Hernán Del Riego.
Fotografía: Eduardo Servello.
Edición: Fernando Barreda Luna.
Música: Uriel Villalobos.
Compañía Productora: Nopal Army Films.
Distribuidor: Benuca Films.
Fecha de estreno: México, 21 de mayo de 2026.
País: México, 2025.
Duración: 110 minutos.
El tráiler se puede ver aquí.