Binnizá. Los seres de las nubes. Territorio, identidad y destino

2026

La primera escena del nuevo largometraje de Juan Carlos Rulfo, muestra a un ser humano el cual surge y se arrastra por el fango, mientras se escucha una voz en off narrando en lengua originaria lo que aparenta ser el mito fundacional de la gente de las nubes o Binnizá en zapoteco, que es la forma como se autodenominan aquellos quienes habitan en el Istmo de Tehuantepec.

Pero conforme avanza el filme, descubrimos que este mito no es sino una ficción inventada por Irma Pineda Santiago; poeta, ensayista y habitante de Juchitán de Zaragoza, ciudad de esa región donde Rulfo posa su mirada en esta ocasión. Y la suya es solo una de distintas voces las cuales, de modo coral, proveen de vida a este trabajo.

Reconocido por sus documentales El abuelo Cheno y otras historias (1994), Del olvido al no me acuerdo (1999), En el hoyo (2006) y Los que se quedan (2008) entre otros, el cineasta capitalino regresa a la pantalla con Binnizá, los seres de las nubes (2025), una cinta donde la oralidad está al centro del relato, cual si fuera una especie de rescate desde lo cinematográfico, de una tradición que, como muchas otras, gradualmente comienza a caer en desuso en nuestra sociedad.

Por ello, en primera instancia Rulfo no hace una introducción formal de los protagonistas de su obra al espectador. En lugar de ello (y con la habilidad que ha hecho patente en muchas de sus producciones anteriores), les hace presentarse a sí mismos al filmarlos ejerciendo sus diversos oficios y  cotidianidades, pero sobre todo, registrando sus narraciones verbales, a través de las cuales cuentan sus historias particulares. 

Y precisamente, es mediante estas últimas, como nace la compenetración y empatía con ellos, experimentando su dolor, su enojo, divirtiéndose con sus ocurrencias y conectando con sus sensibilidades. Algunos de sus relatos nos hablan de violencia y de intolerancia, mientras que otros son humorísticos, mágicos y fascinantes. Aluden tanto a pasados remotos como a hechos de actualidad. Sus narraciones a veces son ficticias, otras terriblemente reales. Y gradualmente se va generando una polarización donde la belleza del folclore y del arte -con todo y un Francisco Toledo omnipresente-, contrasta con la crudeza de una sociedad golpeada por el abandono, el crimen organizado y la injusticia.

Echando manos de estas historias (reforzadas con recursos que el director toma prestados del performance y del cine ensayo), Rulfo y su guionista Antonio Valle van conformando un mosaico donde tales realidades convergen para dar forma a un complejo lienzo en el cual, por un lado, se enfatiza el rescate de las tradiciones y legados zapotecas (y del antes mencionado Toledo) como una forma de mantener viva y cohesionar a dicha comunidad. Y por otro, se busca vincularlos con el territorio, y a este último apuntalarlo como parte esencial en la construcción de una identidad y de un destino. Y de ese modo la preservación de culturas y tradiciones ancestrales se torna así en un acto de reafirmación y resistencia de los pueblos originarios.

Binnizá. Los seres de las nubes

Dirección: Juan Carlos Rulfo.

Guion: Antonio Valle.

Fotografía: Juan Carlos Rulfo.

Edición: Ramón Cervantes, Jorge García.

Música: Leonardo Heiblum.

Compañía Productora: Península Films.

Distribuidor: Península Films.

Fecha de estreno: México, 17 de junio de 2026.

País: México, 2025.

Duración: 79 minutos.

Puedes ver el tráiler aquí.

Imprimir