Cine
FICG41: Maite Alberdi. Filmar es aprender a observar
Chile fue el país invitado en la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara por lo cual, además de incluir una exhaustiva selección de filmes provenientes de ese país, se contó con una nutrida presencia de realizadores quienes fueron objeto de homenajes y/o tuvieron oportunidad de acercarse al público asistente y compartir sus experiencias.
Una de esas presencias destacadas fue Maite Alberdi, quien desde el primer día del festival recibió un reconocimiento por su trayectoria y mirada sensible y profunda, plasmada en obras como La Once (2014), Los niños (2016), El agente topo (2020) y La memoria infinita (2023), entre otros.
Celestino: de nahualismo, espiritualidad e identidad

De la mano del artista belga Hans Bryssinck, quien reside en nuestro país desde hace una década, en la 41° edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara se presentó Celestino, un relato el cual trabaja, a través de su atmósfera; lo surreal de la espiritualidad, el nahualismo y la identidad, todo desde la mirada de un periodista quien se siente como un intruso, reflejando en él parte algunas de las propias experiencias y sensaciones experimentadas por el realizador en México.
Desde el comienzo, Bryssinck juega con la idea del extraño en tierra extraña. Y juega con la ambigüedad al desarrollar una trama donde se alberga un misterio al cual se niega a darle una clara resolución, dejándolo a la interpretación que el espectador quiera darle. La búsqueda del enigmático Celestino Pérez por parte de un periodista extranjero de nombre Iván (Jonathan Capdevielle) lo llevará hasta una casona en el pueblo de Tianguistengo, donde viven sus tres hermanas formadas en las tradiciones del lugar. Y allí, el choque entre familiaridad y extrañeza marcará la psique del protagonista.
Tú y yo: La hermandad lo puede curar todo

La ausencia paterna es algo muy frecuente en nuestro país. Partiendo de este tema, el cineasta Néstor Orozco crea su más reciente cortometraje, Tú y yo, mismo que compitió en la sección Hecho en Jalisco en la 41 edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara. De la mano de German Bracco como su protagonista, narra el emotivo y doloroso viaje de dos hermanos quienes deben sanar sus heridas ante el vacío dejado por su padre el cual jamás está para ellos.
Tomás (Bracco), es el hermano mayor, quien sacrifica ciertas cosas con tal de cuidar a Octavio, su hermano pequeño (Mateo Valles). Él comprende ese abandono emocional el cual ahora enfrenta su fraterno, cuestión que se acentúa cuando el padre (la imponente voz de Daniel Giménez Cacho) falta a su más reciente fiesta de cumpleaños. En ese punto es donde, a pesar de las diferencias en edad y las distintas formas en cómo cada uno percibe a su progenitor, ambos encuentran un punto en el cual sus cicatrices compartidas los acercan entre sí.
Con conferencia de prensa, arranca Sundance Film Festival: CDMX 2026
El jueves se dió el banderazo para la tercera edición del Sundance Film Festival: CDMX 2026. Y ello ocurrió durante la mañana, en la sede de la cadena Cinépolis ubicada en Plaza Carso, donde se celebró una conferencia de prensa con la presencia de ejecutivos de la cadena exhibidora y del Instituto Sundance, quienes dieron a conocer la programación y otros pormenores del evento.
Allí se dieron cita Alejandro Ramírez, Director General de Cinépolis; Miguel Rivera, Vicepresidente de Programación Global y Contenido de dicha empresa; Eugene Hernandez, Director del Sundance Film Festival; y Kim Yutani, Directora de Programación de este festival, quienes enfatizaron su importancia como plataforma para acercar el cine independiente internacional a las nuevas audiencias de nuestro país, y que con la presente edición está consolidándose.
Aquí se escucha el silencio: el dolor del pasado que resuena en el presente

Tras estar ausente por un lustro, la cineasta Gabriela Pena está de vuelta -ahora en compañía de su pareja Pícho García-, para seguir explorando los temas que han permeado su filmografía hasta el momento: la familia y la memoria. Esta vez, viaja de vuelta a su querido Chile, tierra de su madre y sus abuelos de la cual huyeron cincuenta años atrás, al verse amenazados y perseguidos por el régimen del dictador Augusto Pinochet. Y de ahí nace Aquí se escucha el silencio.
Valparaíso es el sitio adonde Gabriela viaja, para abrir las puertas de la casa familiar abandonada por mucho tiempo. Deshabitada, con las paredes maltratadas y chirriantes puertas oxidadas, Pena decide enfrentar allí ese pasado, mientras intenta reconectar con sus seres queridos y comprender las heridas que la dictadura les dejó, a través de la memoria lastimada de ese país sudamericano.

