Especiales

Leonora Carrington: Laberinto Mágico

“Perderse para encontrarse”.

Es la frase que da la bienvenida a esta especie de exposición-ritual cuya suma sacerdotisa es Leonora Carrington, una de las grandes exponentes del surrealismo, artista, mística, feminista y ecologista, una mujer que no llego tarde a la historia, sino que delineo los albores de la modernidad. 

México es tierra sagrada, lugar de dioses, hijos del maíz y rituales paganos que forman parte del cotidiano, no es de sorprenderse que haya sido uno de los lugares que concentró a buena parte de los creadores o descubridores del realismo mágico en la literatura, y, el surrealismo en la pintura y escultura, por ello es el lugar que Leonora eligió para engendrar su magia. 

No me equivoco al hablar de descubrimientos más que de creación del surrealismo, la magia existe, forma parte de la vida, sólo que hay gente despierta y gente que no quiere ver, los que están conectados con el cosmos son canalizadores, un puente que comunica lo invisible con lo visible y este puente tiene un punto de partida: el conocimiento de uno mismo. 

La vida misma es un laberinto, el recorrido de este laberinto es ir viviendo.

Bad Bunny: de "Conejo Malo" a artista incomprendido

Por Mauricio Rangel Jiménez

Es imperativo iniciar este análisis con una confesión honesta: nunca he sido seguidor de Bad Bunny. Hasta antes de su incursión en los ritmos de la salsa, su propuesta musical me resultaba ajena, marcada por un reggaetón y un trap que percibía simples, anclados en lugares comunes que no lograban captar mi interés. Sin embargo, lo acontecido en el escenario del Super Bowl LX trasciende cualquier juicio previo. Estamos ante un punto de quiebre que exige elevar la mirada; lo presenciado en ese montaje no es un simple acto pop, sino una obra con una complejidad discursiva que merece un examen riguroso y libre de prejuicios.

La crítica más elemental y recurrente hacia el artista se ampara en el uso del lenguaje. Se esgrime que la incomprensión de sus términos —tanto para el público anglosajón como para el hispanoparlante— invalida su calidad artística. No obstante, esta premisa es de una fragilidad absoluta. A lo largo de la historia, la música ha demostrado que el goce estético no depende de la traducción literal; hemos disfrutado melodías con palabras inventadas o carentes de significado, y cuántas veces no hemos tarareado canciones en idiomas que desconocemos, aprendiéndolas por pura fonética.

2025: un cuarteto fílmico de Stephen King

Por: José Antonio Valdés Peña

En 2025, Stephen King cumplió sus primeros 78 veranos. Además de seguir en la cima de los escritores más influyentes y exitosos del siglo XX y lo que va del XXI, su presencia se ha dejado sentir recientemente, tanto en las pantallas cinematográficas como en las caseras. La plataforma HBO Max tuvo un gran éxito entre la crítica y el público con la precuela de Eso, titulada Bienvenidos a Derry. Es un viaje al pasado para descubrir cómo dicho pueblo generó la maldad necesaria para albergar al payaso devorador de niños Pennywise. En las salas de cine, nada menos que cuatro adaptaciones de relatos suyos se estrenaron. Es sobre este cuarteto fílmico que reflexionamos en las siguientes líneas, esperando que en el 2026 el maestro King siga tan presente como lo fue en el año que se fue.

 

El “efecto Buster Keaton” Viajes de ida y vuelta a la Subdiégesis

En “El moderno Sherlock Holmes” (Sherlock Jr., 1924), Buster Keaton nos ofrece una de las gemas de su ingenio creativo. Empleado en un cinematógrafo como proyeccionista, donde se exhibe la película “Corazones y perlas o El amor perdido de Lounge Lizard. En cinco partes” (Hearts & Pearls or The Lounge Lizard´s Lost Love. In Five Parts) Keaton lee, no precisamente durante su descanso -así lo sugiere la basura de la sala, que se acumula sin barrer-, un libro titulado “Cómo ser detective”. Está enamorado de la chica (Kathryn McGuire), pero tiene un rival, "el jeque local" (Ward Crane), que lo acusa falsamente de haber robado el reloj del padre de ella. Entristecido por su suerte, se queda dormido en el trabajo y atraviesa la pantalla hacia la película que se exhibe en el cine (misma que ahora aparece en el sueño), mientras la realidad cinematográfica intenta expulsarlo, haciéndolo cambiar de escenarios (un jardín amurallado, una calle transitada, un paisaje montañoso, una arboleda con un par de leones, un desierto donde pasa un tren, una roca que sobresale del mar agitado, un paisaje nevado y, finalmente, el mismo jardín del principio), como un elemento extraño a vencer, durante el período de adaptación a su lógica interna. Una vez que lo ha logrado, y metamorfoseado en Sherlock Jr. el rival continúa atosigándolo, intentando matarlo con diversas trampas, con ayuda del mayordomo cómplice. Pero su pericia como detective -y como billarista extraordinario que era- por fin, resuelve no sólo el misterio de un collar robado en la película, sino que logra quedarse con la chica, cuando logra despertar.  

Depeche Mode: M, una emotiva celebración de la vida, la muerte y la música

Dedicado a Irving Torres Yllán,

“We know we’ll be ghosts again”

Memento mori... una locución latina cuya traducción es un preludio a lo ineludible:  "recuerda que morirás". Una potente afirmación de la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte, presente en cada respiro, en cada acto, en cada aire. Y en México, país caracterizado por celebrar anualmente a la Muerte misma, esa frase adquiere una mayor relevancia para quienes vivimos aquí, y abre el umbral para que recordemos a aquellos que se adelantaron en el camino. A nuestros seres queridos. A nuestros muertos.

“Un Tranvia Llamado Deseo” un buen espectáculo escénico pero…

En 1947 se estrenaría “Un Tranvía llamado Deseo”, obra del dramaturgo Tennessee Williams y que causaría gran revuelo por su mirada sobre el machismo, la fragilidad emocional y la forma en que la sociedad termina haciendo un lado a aquellos no pueden soportar el mundo real, encerrándose en su mundo de fantasía. Ahora llega con una nueva versión y puesta en escena al Teatro Julio Castillo, bajo la dirección de Diego del Río.

La llegada de Blanche DuBois a los cuartuchos donde vive su hermana Stella, casada con Stanley Kowalski desatará una serie de situaciones que poco a poco van escalando hasta llegar a una gran violencia física y emocional.