¿Se imaginan un equipo de superhéroes al estilo de los Power Rangers, pero que vencen a sus malosos rivales produciéndoles un cáncer explosivo? Quentin Dupieux sí lo hizo.
Conozcan a Benceno (Gilles Lellouche), Metanol (Vincent Lacoste), Nicotina (Anaïs Demoustier), Mercurio (Jean-Pascal Zadi) y Amoníaco (Oulaya Amamra). Ellos forman los Tabaco Rangers, quinteto protagónico de Fumar provoca tos (Fumer fait tousser, Francia, 2022), largometraje del prolífico cineasta parisiense antes mencionado. En él, estos paladines protegen el mundo de diversos monstruos quienes lo amenazan, combinando los poderes los cuales le dan nombre a cada uno -emanados del cigarro-, produciendo una descarga cancerígena tan letal, que literalmente hace volar en mil pedazos a las criaturas.
Durante su última misión, su jefe y mentor Didier (una versión repulsiva y babeante del Maestro Splinter de las Tortugas Ninja, con la voz del actor Alain Chabat) se percata que el grupo está pasando por mucho estrés y fricciones las cuales los debilitan, y les ordena irse a un retiro en un peculiar y apartado resort, con el fin de restablecer el equilibrio y la unión del equipo. Durante su estancia allí, nadan, exploran los alrededores, se topan con la vida silvestre local y para pasar el tiempo se cuentan (u otros personajes les cuentan) historias disparatadas. Pero mientras intentan relajarse y recuperarse, el villano Reptilio (Benoît Poelvoorde) pone en marcha un plan maléfico para destruir la Tierra.



Beso de tres, cuyo título original es The Threesome (El trío) es la historia de una amistad y amor que no trasciende, hasta que coinciden desencuentros, encuentros, amor y desamor en una noche; después de una velada de baile, bebidas y retos, Connor (Jonah Hauer-King) eterno enamorado de Olivia (Zoey Deutch), acepta el reto de pasar la noche con ella y Jenny (Ruby Cruz), pensando, quizá, que se trataba del "sueño" de muchos hombres.
El sonido al caer es una de esas cintas que podrías jurar que la mitad o más de la audiencia en la sala se encontraba durmiendo durante la película (además de los ronquidos que se escuchaban en estéreo).

El thriller político cada vez tiene menos que ofrecer, parece los temas se han agotado y sólo es refritear una y otra vez lo mismo, por lo que, cuando aparece una cinta como “Una Casa de Dinamita” (A House of Dynamite) se siente la sorpresa y atrapa de inmediato al espectador, quien encuentra en ella los elementos necesarios para debatir su entorno y reflexionar sobre las políticas actuales.
Después de mostrarnos su salvaje alcance como cazadores solitarios en la animación
Cuando una persona no se ciñe a lo que la sociedad considera normal se considera que no se encuentra en sus cabales y que sus acciones son productos de una locura que le impide encajar en el ámbito social y alterar el orden, lo que lleva a su aislamiento, a tratarles con cierta repulsión y como si fueran incapaces de entender el mundo, la nueva película de Rodrigo García, “Las Locuras”, estrenada en el Festival Internacional de Cine de Morelia, nos lleva a conocer varias de esas personalidades y su impacto en el mundo.
Una de las criaturas sobrenaturales que han conquistado el corazón y mente de los aficionados a la novela gótica es el doctor “Frankenstein” y el ser al que le da vida en una febril noche, historia que ha sido llevada a la pantalla grande infinidad de veces y que ahora tiene una nueva versión a mano de Guillermo del Toro, quien crea uno de sus trabajos más interesantes en los últimos años.


