Después de su regreso triunfal con La Ballena (Aronofsky, 2022), Brendan Fraser ha ido recuperando paso a paso su presencia en el séptimo arte. Sobreponiéndose a un terrible momento de su carrera, ahora busca conmover al lado de la cineasta y ex actriz japonesa Hikari en Familia en Renta (Rental Family, Estados Unidos - Japón, 2025), una comedia dramática en donde encarna a un histrión estadounidense residente en la tierra del Sol Naciente quien redescubre la importancia de los lazos que nos unen como humanos de una manera inesperada.
Philip (Fraser) lleva ya siete años en el país oriental pero algo le impide conectar del todo con la cultura de esa región. Enfrentando una crisis laboral y hasta de vida, aparentemente su carrera al estrellato ha terminado antes de comenzar. Vagando de aquí para allá en la enorme urbe nipona, al estilo de aquel Bill Murray en trance de Perdidos en Tokio (Lost in Translation, Coppola, 2003); pareciera que ha perdido toda conexión humana. Solitario y por la urgencia de salir de sus dificultades económicas, acepta una extraña oferta de empleo: trabajar para ser un familiar en renta.
Inspirado en hechos reales, el filme de Hikari nos recuerda a ese curioso documental llamado Family Romance, LLC (Herzog, 2019), donde se mostraba por primera vez cómo Yuichi Ishi maneja una empresa especializada en ofrecer a personas para hacerse pasar por familiares o amigos en algún momento, para llenar las ausencias físicas de los clientes mismos. Aquí, es Shinji (Takehiro Hira) quien es el visionario empresario el cual ofrece ese servicio. Presumiendo tener una familia perfecta, hace que sus actores complementen roles tan diversos como amantes, reporteros o padres de familia.
Tomando a Philip como el vehículo principal, la realizadora japonesa desarrolla un debate cuyo centro es el dilema de qué tanto se pueden cruzar las líneas de sus personajes ficticios sin afectar los lazos creados en la realidad. Esto se da en específico con sus roles para dos personas: uno, un periodista quien finge hacer un perfil de vida sobre Kikuo Hasegawa (Akira Emoto), leyenda de la actuación la cual vive sola y al borde de la demencia senil y con una melancólica sensación de ser olvidado. Otro, el padre largamente ausente de una niña cuya presencia le ayudaría para conseguir una mejor oportunidad de educación.
Es aquí donde Hikari explota el drama íntimo entre personajes al más puro estilo del maestro Yasujirô Ozu, pero con un toque extra de picardía. Y estos dos personajes en extremos opuestos de la vida en el fondo añoran lo mismo que Philip: una conexión perdida con el tiempo, la ausencia, la soledad. Lo interesante en Fraser es ver el choque que encara al pensar de inicio, que todo es un engaño, para posteriormente percatarse de la verdadera relevancia de sus papeles, creando algo profundo lo cual lo lleva a tomar decisiones personales extremas.

La fortaleza de Familia en Renta recae en esa fina línea donde la tragicomedia se torna noble y llena de corazón, sobre todo con el balance conseguido por Fraser al mostrar una evolución sentimental en su persona, yendo de la tristeza y la extrañeza hasta la alegría y los altibajos emocionales, inevitablemente otorgados por sus papeles. Tal vez el único problema con el guion es cuando se desvía de ese relato para mostrar también el sentimiento de otredad y vacío de sus colegas, mostrándonos que nada es lo que aparenta ser realmente en este oficio… o en la vida misma.
Contrario a lo mostrado en sus episodios como directora en la serie Beef (2023) de Netflix, Hikari decide inclinarse ahora por una obra la cual realza la cara opuesta. Aquí se olvida de las malsanas rivalidades para optar por una historia con una intención clara en resaltar lo bueno de los lazos humanos. Aunque por momentos el balance se le escapa de las manos con esas subtramas más duras, como la de la actriz Mari Yamamoto, quien da vida a la colega más objetiva de este trabajo inusual, la película se sostiene gracias al carisma y encanto de Brendan Fraser.
Evitando caer en sentimentalismos baratos, esta narración nos recuerda algo que después de la pandemia y el encierro, parece hemos olvidado: la importancia del contacto humano, no a partir sólo del tacto o los encuentros, sino de escucharnos, de estar presentes, de apreciar a quienes tenemos alrededor, creando además un importante debate acerca de los afectos y los tejidos sociales los cuales nos conectan para bien o para mal.
Para algunos, Familia en Renta podrá ser solamente un proyecto que busca manipular las emociones del espectador. Pero en tiempos donde solamente parece existir lo blanco y lo negro, es importante recordar los claroscuros en lo complejo de nuestras relaciones humanas. Si bien la cuestión moral de fingir las relaciones está ahí y se escapa por momentos, Hikari aprovecha cada pequeña postal de este país, le dota de una ambientación linda y le envuelve en una cálida manta, en la cual todos podemos empatizar con el vacío de los lazos perdidos y con aquello que realmente nos une.
Dirección: Hikari.
Guión: Hikari y Stephen Blahut.
Con: Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Takehiro Hira, Akira Emoto y Shannon Mahina Gorman.
Fotografía: Stephen Blahut y Takuro Ishizaka.
Edición: Thomas A. Krueger.
Música: Jon Thor Birgisson y Alex Somers.
Compañía Productora: Knockonwood, Sight Unseen Pitures, Fox Searchlight.
Distribuidor: Searchlight Pictures.
Fecha de estreno: Estados Unidos, 21 de noviembre de 2025; México, 8 de enero de 2026.
País: Japón / Estados Unidos, 2025.
Duración: 103 minutos.


