Todos alguna vez hemos deseado algo, en ocasiones con todas nuestras fuerzas: tener mucho dinero; adquirir una casa o departamento de ensueño; obtener un empleo o cambiarlo por uno mejor al que tenemos, poder viajar a algún lugar; o conquistar a esa persona que nos atrae. A veces se consigue materializar esos deseos, otras no. Pero, ¿Qué pasaría si lográramos obtener algo en apariencia inalcanzable sin esfuerzo ni riesgo alguno, con solo pedirlo en voz alta? Y si así fuera, ¿qué pasaría si ese deseo realmente no cumple con nuestras expectativas y resulta algo decepcionante? o peor aún, ¿qué tal si se torna en algo adverso o incluso funesto?
Esa es la premisa de la cual parte Obsesión (Obsession, Estados Unidos, 2025), el segundo largometraje escrito, editado y dirigido por el también actor y comediante Curry Barker. Su trama gira en torno a Baron "Bear" Bailey (Michael Johnston), empleado de una tienda de música enamorado de Nikki Freeman (Inde Navarrette), una compañera de trabajo a la cual conoce desde la infancia; pero a la cual nunca ha tenido el valor de expresarle sus sentimientos.
Un día, al entrar a una tienda de curiosidades y objetos mágicos, Bear se topa con los "One Wish Willow”, un en apariencia inofensivo juguete que supuestamente cumple cualquier deseo solicitado. El joven adquiere uno, y esa noche, tras darle un aventón a Nikki a su casa (y fallar nuevamente en tratar de confesarle su amor), usa el artefacto y pide que su amiga se enamore de él. Y unos momentos más tarde, Freeman regresa y le pide que pasen la noche juntos en la casa del joven. Gradualmente, Bailey se da cuenta de que su deseo se está cumpliendo.
En los siguientes días, aunque Nikki a veces se comporta algo raro y llega a decir cosas que parecieran fuera de lugar, la nueva pareja la pasa bastante bien. Pero después de esos días, Baron se que en el fondo, la vida que lleva al lado de su nueva pareja no es lo que deseaba, debido a que la personalidad de la joven está cada vez más alterada: tiene cambios de humor intempestivo como si padeciera trastorno límite de la personalidad; de la nada dice cosas extrañas y lleva a cabo actos descabellados, grotescos o asquerosos. Pero sobre todo es evidente que, de forma patológica, no quiere separarse de Bear ni que nadie más que ella sea el centro de su atención.
Así, poco a poco el dulce idilio comienza a agriarse, para dar paso a algo bizarro y siniestro. La conducta patológica de Freeman comienza a escalar hasta alturas aterradoras y autodestructivas, como si en el interior de ella hubiera dos personalidades pugnando por prevalecer. Y el protagonista ve como su anhelado romance se trastoca en una angustiante pesadilla, y empieza no solo a creer que pedir ese deseo no fue una buena idea, sino que busca una forma de anularlo, especialmente porque su “novia” comienza a mostrar tendencias peligrosas… y homicidas.
Producido por los estudios Blumhouse, Obsesión resulta un interesante filme de horror y suspenso, pero dotado también de inesperados momentos cómicos, algunos intencionados y otros más emanados del nerviosismo que algunos espectadores puedan experimentar por la delirante y de ratos espeluznante relación entre su dueto protagónico.
El gran acierto del argumento de Curry es usar estos géneros para desarrollar un relato sencillo, pero que consigue metaforizar dos cuestiones. Por un lado está la alegoría sobre esas relaciones que se tornan codependientes, posesivas y tóxicas y el cómo, muchas veces, al estar embelesados por el romance, se ignoran las red flags que indican cuando algo no está bien con una persona. Y es muy probable que más de un espectador o espectadora (con todos y sus exageraciones en clave de horror y/o cómica) identifique alguna de esas situaciones como algo que ya padeció… o padece.
Por otro lado, Curry advierte sobre esa tendencia (también a veces patológica) que tenemos de idealizar ciertas cosas y fantasear con ellas, pero que si no tenemos cuidado y nos dejamos llevar, corremos el riesgo de vivir en la irrealidad e incluso por ello, dejar pasar cosas importantes. Una escena ilustra claramente eso: cuando Bear se percata que por estar absorto con Nikki -y luego, atribulado con su tortuosa relación-; no había reparado en que Sarah Harper (Megan Lawless), otra de sus compañeras, parece albergar sentimientos de naturaleza romántica hacia él. Pero cuando lo descubre es (trágicamente) ya muy tarde.
Así, la película advierte que siempre es preferible afrontar la realidad, por muy dura y desencantada que pueda ser, en lugar de refugiarse en un falso mundo de fantasía que, al final, puede terminar por aislar, atormentar y destruir al individuo.
Y sobre todo, siempre hay que tener mucho cuidado con lo que se desea.
Obsesión (Obsession)
Dirección: Curry Barker.
Guion: Curry Barker.
Con: Michael Johnston, Inde Navarrete, Cooper Tomlinson, Megan Lawless y Andy Richter.
Fotografía: Taylor Clemons.
Edición: Curry Barker.
Música: Rock Burwell.
Compañía Productora: Capstone Pictures, Tea Shop Productions, Blumhouse Productions.
Distribuidor: Universal Pictures México.
Fecha de estreno: México, 14 de mayo de 2026.
País: Estados Unidos, 2025.
Duración: 109 minutos.
Pueden ver el tráiler aquí.


