NAZA: La fría maquinaria detrás del daño colateral

Después de pasar por la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde recibió un Premio Especial del Jurado y una ovación de más de 24 minutos, llega a nuestras salas NAZA, un documental británico dirigido por Rachel Szor y Yuval Abraham (directores de No Other Land). En muchas ocasiones, vemos los conflictos bélicos a través de cifras y titulares. Sin embargo, este documental muestra, sin filtros, las frías decisiones tácticas, éticas y tecnológicas detrás de las operaciones militares en Gaza. En México, durante la proyección de prensa y a diferencia de Venecia, el público quedó inmerso en un silencio sepulcral, un claro reflejo del impacto de una realidad brutal, que, a pesar de los miles de kilómetros de distancia, nos resulta imposible de ignorar como humanidad. 

La película se construye en secreto y documenta la maquinaria de guerra a través de testimonios anónimos de agentes y soldados de la inteligencia militar israelí. Las entrevistas, realizadas en diferentes azoteas de Tel Aviv, revelan el contraste entre la vida cotidiana de la ciudad y la aniquilación a pocos kilómetros de allí. Además, resulta notable la templanza y el esfuerzo de contención del director ante la sorprendente facilidad con la que las personas relatan lo indecible.

Si bien estamos ante un documental sin actores, las personas entrevistadas actúan como un espejo de la disonancia cognitiva. Trabajar en la unidad de inteligencia es descrito por algunas de ellas como algo “famoso” y altamente “valorado”, un símbolo de estatus. No obstante, el espectador es testigo del quiebre psicológico de varias de ellas, quienes confiesan que nunca imaginaron que terminarían haciendo lo que hicieron, llegando a un límite en el que ya no podían continuar.

Uno de los puntos más escalofriantes es el uso del sistema de inteligencia artificial Lavender. Un oficial menciona que, paradójicamente, era preferible que un programa definiera los objetivos y autorizara los ataques en lugar de un humano. El razonamiento es desolador: el ambiente de odio era tan alto que una decisión humana habría sido peor. Se cuenta cómo, para lograr destruir un solo objetivo de bajo rango, se aprobó el bombardeo sabiendo que las víctimas civiles, el daño colateral, rondarían las 500 personas. Ya no se trata solo de desmantelar a Hamás, sino de la destrucción total de un pueblo y su infraestructura.

Para los estudiosos de las relaciones internacionales y los derechos humanos, la película tiene muchas aristas. Destaca el testimonio que expone el cinismo táctico del reloj geopolítico: la orden de acelerar los bombardeos justo después de una toma de rehenes, bajo la urgencia de actuar antes de perder el “respaldo internacional”. A su vez, aparece el espejo histórico, mientras algunos agentes se excusan diciendo que solo hacían su trabajo; otros reflexionan con horror y se preguntan si al comparar a los nazis con ellos mismos, los están convirtiendo en algo peor.

NAZA nos deja una advertencia sobre los programas de vigilancia masiva. En distintas latitudes, los Estados están integrando herramientas automatizadas y programas invasivos con escasa o nula rendición de cuentas. NAZA exhibe lo que pasa cuando la vigilancia masiva y los algoritmos no solo observan vidas, sino que deciden quién vive y quién muere.

NAZA no es un documental fácil de ver y no debería serlo. Es una bofetada a la indiferencia y una alerta urgente sobre el impacto de la tecnología sin ética humanitaria. Recomendamos ir a verla, no para buscar entretenimiento, sino para ejercer nuestro deber de observar. Si la verdad que cuentan las personas que apretaron los botones nos deja un vacío en el estómago, es porque nuestra humanidad sigue presente. Y desde esa incomodidad, el silencio no puede ser nuestra respuesta definitiva.

 

NAZA

Sinopsis oficial: En conversaciones secretas que tienen lugar de noche desde las azoteas de Tel Aviv, dan sus testimonios quienes diseñaron y operaron la matanza sistemática de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel.

 

Puedes ver el tráiler aquí

 

Dirección: Yuval Abraham y Rachel Szor

Guión: Yuval Abraham y Rachel Szor

Con: Yuval Abraham y 24 oficiales de inteligencia militar y soldados israelíes

Fotografía: Anónimo y Rachel Szor

Edición: Yuval Abraham, Rachel Szor y Harry Davies

Música: Robert Farr

Compañía Productora: The Guardian, JW Films

Distribuidor: Artegios Distribución

Fecha de estreno: Venecia, 10 de septiembre de 2026 (Mostra del cinema di Venezia); México, 22 de octubre de 2026

País: Reino Unido (2026)

Duración: 77 minutos

 


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