Leonora Carrington: Laberinto Mágico

“Perderse para encontrarse”.

Es la frase que da la bienvenida a esta especie de exposición-ritual cuya suma sacerdotisa es Leonora Carrington, una de las grandes exponentes del surrealismo, artista, mística, feminista y ecologista, una mujer que no llego tarde a la historia, sino que delineo los albores de la modernidad. 

México es tierra sagrada, lugar de dioses, hijos del maíz y rituales paganos que forman parte del cotidiano, no es de sorprenderse que haya sido uno de los lugares que concentró a buena parte de los creadores o descubridores del realismo mágico en la literatura, y, el surrealismo en la pintura y escultura, por ello es el lugar que Leonora eligió para engendrar su magia. 

No me equivoco al hablar de descubrimientos más que de creación del surrealismo, la magia existe, forma parte de la vida, sólo que hay gente despierta y gente que no quiere ver, los que están conectados con el cosmos son canalizadores, un puente que comunica lo invisible con lo visible y este puente tiene un punto de partida: el conocimiento de uno mismo. 

La vida misma es un laberinto, el recorrido de este laberinto es ir viviendo.

Bueno, pues imagínense que esto que estoy diciendo se pudiera materializar, que pudiéramos ver con nuestros propios ojos, tocar con nuestras propias manos los sueños más surrealistas, que pudiéramos perdernos en el viaje del alma que representa el tarot, que el mensaje de las cartas llegue a nuestras vidas de manera clara y concisa, pues esto es el Laberinto Mágico, un viaje al interior de la magia, la locura y la muerte.

Para entrar a este laberinto usted debe de cooperar, estar dispuesto a dejar su seguridad en la realidad y dar el salto al vacío con la esperanza de que al otro lado de la red está la magia, confié en sus sentidos e iníciese en este camino que le ofrece esta experiencia mística disfrazada

de exposición artística. 

Leonora Carrington: laberinto mágico es una experiencia que puede ser lo que usted quiera, una exposición artística, un viaje a su interior, una manifestación apóstata, un acto de idolatría o simple brujería.

Es una gran oportunidad para ver juntas las esculturas de gran formato de Leonora, son itinerantes, me las he encontrado en San Luis Potosí, Aguascalientes, Ciudad de México, pero nunca juntas, ni mucho menos con la gran producción que implica este laberinto mágico.

No se puede perder este viaje en el recién estrenado Centro de las Artes Inmersas (CAI), ubicado en General Prim 90, colonia Juárez en la Ciudad de México.

 

 

 Fotos: Marcia Pacheco

 


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