Críticas
Sólo Es El Fin Del Mundo y lo ordinario extraordinario
Un hombre gay regresa a su pueblo francés para reencontrarse con su familia –con la que ha mantenido contacto a través de públicas y escuetas postales- y con la alienación que le hizo alejarse de ese grupo hambriento de amor y lleno de sutiles reclamos.
En Sólo es el fin del mundo (Juste la fin du monde), Dolan deja de retar al encuadre y privilegia los extreme close ups (muchas veces oblicuos o subliminales) para retratar a esta familia disfuncional de seductores alienados que bien podría haber salido de un filme de Bergman; deja de desarrollar la neurosis de sus personajes y de la situación para concretarla en escenas que eluden siempre nombrar el conflicto, estando justo en el conflicto (¡); y se enfrenta al fin a divas y monstruos cinematográficos franceses actuales que escalan este filme de manera ascendente en su propia carrera.
Inframundo: Guerra de Sangre, El agotamiento de una franquicia
La quinta entrega de la saga Inframundo (Underworld) si bien es un producto superior a la cuarta entrega de la misma, continúa demostrando que seguir explotando ese territorio es algo estéril y sin emoción, copia de otras películas y ahora, hasta series de televisión, explotando un look a lo Game of Thrones que en lugar de beneficiarle le afecta completamente.
Selene lleva mucho tiempo oculta, debe luchar contra el clan de los Lycantropo que tienen un nuevo líder, Marius, más agresivo e inteligente, a la par que lucha contra su propio clan quien ha dictado sentencia de muerte sobre ella. Cuando Marius amenaza con destruir uno de los últimos refugios de los Vampiros, estos acuden a Selene para que entrene a una nueva generación, pero en ese mundo de oscuridades, las traiciones y alianzas permanecen en las sombras hasta que sale el sol.
Jack Reacher 2:Sin Regreso. El héroe Cruise envejece con estilo
A los 54 añosTom Cruise sigue empeñado en seguir haciendo cine de acción y hay que aceptar que a pesar de que ya comienza a verse algo grande para ello, sigue siendo entretenido verle en pantalla realiza sus acrobacias y clichés. Es por eso que Jack Reacher 2: Sin Regreso (Jack Reacher: Never Go Back) no decepciona en ese aspecto aunque dista mucho de ser perfecta.
Jack Reacher regresa a su antigua base militar en Virginia. Allí descubrirá que Susan Turner, la mujer que lo ha reemplazado como líder de su unidad, ha sido arrestada por espionaje. Pero Reacher sospecha que algo no encaja, por lo que el exmilitar acaba huyendo de la ley junto a ella mientras intenta dar con los verdaderos culpables, a la vez que investiga crímenes ocurridos en extrañas circunstancias. Su objetivo entonces será descubrir la verdad de lo que está pasando, pero para lograrlo tendrá que emplearse duramente por partida doble, luchando para salvaguardar su nombre y para seguir con vida, además un secreto de su pasado surge para complicar las cosas.
Aquarius y La Geografía De La Mujer
La crítica musical retirada, Clara, tiene 65 años, le ha ganado la batalla al cáncer, a los prejuicios de haber amado a un hombre casado y ha logrado sacar adelante a tres hijos –dos de ellos bien avenidos con sus parejas y una recién divorciada que parece una adolescente rebelde. Es entonces que le piden vender el departamento donde habita, para reconstruir todo el edificio –llamado Aquarius- y convertirlo en un edificio hipster.
Ella se niega, pero los vecinos aceptan la oferta y acaban por dejarla sola –todo parece que la convivencia con los dueños y los que rentan el lugar por una noche para hacer fiestas será difícil y que afectará no sólo su tranquilidad, sino también incluso la limpieza del lugar –hasta que un cuidador del edificio, en una peda que lo hace sentir culpable, le cuenta que algo terrible se encuentra en el edificio…
Fátima y Las Mujeres Divididas
A pesar de las habladurías de sus vecinas tradicionalistas, la Francia contemporánea admite igual que Nesrine, una joven estudiante logre su sueño de ser doctora obteniendo becas que premian su esfuerzo exhaustivo, y que su hermana Souad (estudiante fodonga) se dedique a la vagancia y viva en el estupor emocional que le causa el que su madre sea una afanadora que apenas habla francés. Fátima es la madre marroquí de ambas y en una de sus breves pláticas con algún sicólogo logra explicar cuánto odia a las demás mujeres que la están haciendo menos viéndola como una paria intelectual por ser una inmigrante, por no hablar francés, por dedicarse a la limpieza. Un accidente del que no puede curarse es lo que le permite tomar un tiempo para tratar de comunicar la frustración en la que vive.










