Críticas
¿Cómo matar a un esposo muerto? Fácil, exponiéndole a esta película
El nuevo nuevo nuevo nuevo (ahora sí en serio, nuevo) cine mexicano ha encontrado en las comedias el camino para que el público regrese a las salas de cine. Apoyado por los nombres de los comediantes que han salido de la televisión, se han armado diversas cintas que han cimbrado la taquilla en los pasados años, sin importar su calidad u originalidad, creando una burbuja que amenaza ya con reventar ante los subproductos que comienzan a surgir, como el caso de “¿Cómo matar a un esposo muerto?”, que por méritos propios se inscribe en lo peor ha llegado a cartelera en los últimos años.
La Torre Oscura, recorriendo nuevos ciclos
Una de las obras fundamentales en la bibliografía de Stephen King es la saga de “La Torre Oscura”, siete volúmenes desperdigados a través de 22 años (1982-2004) que narra las aventuras de Roland de Gilead en su búsqueda de la Torre Oscura, mientras conoce gente de otras realidades y viaja por mundos paralelos. Es por ello que cuando se anunció que por fin se llevaría a la pantalla grande las expectativas eran altas, sobre todos entre aquellos que esperaban ver una ilustración de las novelas, olvidando que por su misma naturaleza, la saga puede encontrar sus formas y caminos diferentes en esta versión.
Verónica, el pasado que no se puede olvidar
Protagonizada por Arcelia Ramírez y Olga Segura, y dirigida por Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán; la cinta nos cuenta la historia de Verónica de la Serna, una joven bastante perturbada a la que su familia le busca una nueva psicóloga para que la trate. A pesar de la renuencia de la psicóloga (Arcelia Ramírez) a tratar a una nueva paciente, ésta acepta. Poco a poco la relación de la psicóloga con Verónica muestra mucho más de lo esperado y tal vez, por fin, el problema de Verónica pueda ser resuelto.
Obsesión, nada nuevo bajo el sol
Los dramas y thrillers sobre las consecuencias de mantener una relación pasajera son una constante en el cine desde sus inicios, básicamente no han cambiado nada y siguen atrapando al tipo de espectadores al que van destinados, logrando la simpatía del espectador y la condena de las mentes moralinas que acuden en tropel para ver el mundo castiga a los pecadores. “Obsesión” (Broken Vows) del debutante Bram Coppens es un claro ejemplo de ello.
Annabelle 2: La Creación. Mejorando lo pasado
Segundas partes nunca son buenas dice el clásico sentir popular sobre cualquier película, y cuando la primera ha sido mala solo queda esperar que la segunda no sea aún peor y que por lo menos sea tan patética como su precursora, por lo que cuando ocasionalmente se estrena uno que por cualquier motivo sea mejor es necesario decirlo, y ese es el caso de la cinta “Annabelle 2: La Creación” (Annabelle: Creation), la cual sin ser de lo mejor de terror pueda llegarnos, si logra crear algo que la anterior jamás logra, una atmósfera enrarecida y llena de sobresaltos.










