Críticas
No Soy tu Negro, no soy tu esclavo, soy tu hermano
El documentalista haitiano Raoul Peck ha desarrollado durante su carrera diversas cintas que hablan de la historia de los negros en diferentes contextos históricos y sociales, siendo esta la ocasión de hablar del periodo de los 50s y 60s en los Estados Unidos de Norteamérica, utilizando como guía el libro inédito e inacabado de James Baldwin, Remember This House, creando un incendiario y apasionante documento que ha titulado No Soy Tu Negro (I Am Not Your Negro).
Narrado por Samuel L. Jackson, el documental muestra la forma en que tres de los íconos norteamericanos en la lucha de los derechos humanos, Medgar Evers, Malcolm X, y Martin Luther King, tuvieron impacto en la figura de James Baldwin, mostrando la forma en que cada uno de ellos afrontó la forma en que eran tratados los negros en Estados Unidos y como fueron eliminados sistemáticamente del camino.
Día del Atentado, reaccionando ante la violencia
15 de abril de 2013, el Maratón de Boston está concluyendo, los ganadores han llegado a la meta y sólo quedan por llegar aquellos que lo recorren como un reto personal más que por las preseas, a las 14:49 horas dos bombas de fabricación casera explotaron, causando la muerte de tres personas e hiriendo a docenas más. La caza de los culpables no llevó más de una semana, en gran medida gracias al apoyo de los ciudadanos del lugar. Ahora llega a la pantalla grande una cinta que recrea esos acontecimientos, Día del Atentado (Patriots Day).
Peter Berg es uno de los directores actuales que saben chantajear a su audiencia, sabe llevarles a dónde quiere, lo ha demostrado ya con Luces de Viernes por la Noche (Friday Night Lights 2004) y con Horizonte Profundo (Deepwater Horizon 2016), y ahora con Día del Atentado nos demuestra que tiene una mano firme para atrapar a sus espectadores y mover fibras internas de una forma especial. Sus dos últimas cintas narran hechos reales, cuyo final conocemos y aun así logra emocionar, intrigarnos.
La Morgue, cuando los cadáveres hablan
El cine de terror ocasionalmente nos da cintas que a pesar de todos los cliches que se reconocen en el género logran ir un paso adelante y darle vuelta a lo ya conocido para atrapar al espectador gracias a su atmósfera, más que por su historia, a estas pertenece La Morgue (The Autopsy of Jane Doe).
A la morgue llega el cuerpo de una mujer desconocida recogido en una casa donde se cometió una matanza. El médico forense y su hijo que le asiste, comienzan a buscar la causa de la muerte, descubriendo que hay más de lo que se puede apreciar a simple vista. Sus descubrimientos liberan a una maléfica criatura que puede destruir todo.
Atroz, el torture porn mexicano
El cine de género en México se encuentra al alza, ciencia ficción o terror y sus derivados están llamando la atención de un grupo de cineastas que han hallado en esto una forma de expresar sus inquietudes. Uno de estos es Lex Ortega quien nos presenta en su cinta Atroz un torture porn que busca respetar todo lo que el subgénero busca replicar, creando una cinta que sale de lo común dentro del cine mexicano.
Un accidente de tránsito provoca la captura de dos homicidas seriales que han encontrado en la tortura la forma de satisfacer sus perversiones sexuales y que tienen la costumbre de grabar todo en video. La investigación nos lleva a ver sus atrocidades, pero nada prepara para las grabaciones halladas en vhs y que nos enseñaran el inicio de todo.
Un Golpe con Estilo… más oxígeno para los protagonistas por favor
Si bien se busca que las películas sean protagonizadas por jóvenes actores o héroes de acción ya calados en gusto del público, hay algunas excepciones que se apoyan en actores de amplia y reconocida trayectoria para sostener películas llenas de nostalgia que apelan al drama o a la comedia, siempre destacando el carisma de sus protagonistas. Una de ellas llega a cartelera este año, Un Golpe con Estilo (Going in Style), remake de la cinta homónima de 1979 dirigida por Martin Brest.
Willie, Joe Harding y Albert son amigos de toda la vida, cuando la empresa donde trabajaron toda la vida anuncia que se cerrará el programa de pensiones del que dependen económicamente deciden robar un banco para, a la par de vengarse del monstruo financiero que absorberá su dinero, poder subsistir lo que les resta de vida.










