"El buquinista", entre lo peor del cine pretencioso nacional

Con sólo dos películas de ficción, Gibrán Bazán le pelea a Alejandro Sugich, otro director con igual número de cintas, el título del director más pretencioso del cine nacional, el cual podría quedarse el primero por su incapacidad de crear algo en pantalla que sea mínimamente interesante y que logre interesar más allá de consultar eternamente el reloj esperando termine la tortura que es su cine. Si “Generación Spielberg” era para sacarte los ojos, su nuevo trabajo “El Buquinista” es para también meterte clavos de nueve pulgadas en los oídos (gracias Eminem).

Lucien es un francés cuarentón, solitario, amargado y malhumorado, dedicado a la compra venta de libros viejos, pasa sus días rodeado de torres de libros polvosos, acompañado de su único empleado, un enano coqueto amante de los juguetes, las mujeres y el jazz. Como un fantasma, una sombra del hombre que alguna vez fue, Lucien vive apesadumbrado por la muerte de su esposa, atrapado en la melancolía de su recuerdo hasta que en un libro de un misterioso matemático cree encontrar la fórmula para traerla de regreso a la vida.

El Buquinista” es, al igual que el anterior trabajo del director, petulante, intelectualoide, llena de diálogos infames, bueno, reflexiones en off infames, citas para hacerle entender al espectador que el director/guionista es filósofo, un intelectual más creíble que aquel sale en la cinta al inicio y del cual se mofa. La película al igual que los libros que muestra, apesta a vieja, con la diferencia que aquellos sí tiene algo en que usarles y por qué apreciarles. Tan lejos del mágico Borges y más cercano al libro vaquero. A diferencia de Zunino que logra en “Bruma” hacer cine a la europea, aquí tenemos el cómo no intentar copiarle.

Y no hablemos de la música, el jazz de nuevo es usado para mostrar la petulancia de un director y quitarle su majestuosidad, un insulto al género. Y de los actores, son tan insignificantes y tan poco interesantes que se te olvidan, a excepción del enano, al momento acaba la película.

Gibrán fracasa no sólo en el guión, poco creíble, lleno de clichés intelectualoides, sino también como director, incapaz de hacer que sus actores cobren vida en pantalla, haciéndoles pasear como muertos en la cinta (decirles zombies implicaría decir tienen algo de emoción), si a eso le sumamos una dirección de cámaras nada inspirada y una dirección de fotografía terrible, lo que se exhibe en pantalla es una pesadilla completa.

El Buquinista” quiere beber de Borges, del cine clásico francés, pero al carecer de la fuerza visual en pantalla, el director nos entrega una cinta para huirle, aún más que “Generación Spielberg”. Y pensándole bien, no, no podría haber mano a mano entre Gibrán y Alejandro: Bazán es aún más pretencioso y menos afortunado en su dirección que Sugich, quién deberá contentarse con un segundo, pero bien ganado, lugar.

Los invitamos a ver el tráiler.

El Buquinista” (Le bouquiniste)

Director: Gibrán Bazán

Guión: Gibrán Bazán

Con: JC Montes Roldán, Sophie Gómez,  Ariana Figueroa, Amador Torralba

Fecha de estreno: 13 julio 2018

País: México-Francia 2017

Duración: 95 minutos


Imprimir   Correo electrónico