Críticas
Fátima y Las Mujeres Divididas
A pesar de las habladurías de sus vecinas tradicionalistas, la Francia contemporánea admite igual que Nesrine, una joven estudiante logre su sueño de ser doctora obteniendo becas que premian su esfuerzo exhaustivo, y que su hermana Souad (estudiante fodonga) se dedique a la vagancia y viva en el estupor emocional que le causa el que su madre sea una afanadora que apenas habla francés. Fátima es la madre marroquí de ambas y en una de sus breves pláticas con algún sicólogo logra explicar cuánto odia a las demás mujeres que la están haciendo menos viéndola como una paria intelectual por ser una inmigrante, por no hablar francés, por dedicarse a la limpieza. Un accidente del que no puede curarse es lo que le permite tomar un tiempo para tratar de comunicar la frustración en la que vive.
Graduación y La Moraleja Cruel
En Graduación (Bacalaureat), de Cristian Mungiu (ganador ya de la Palma de Oro en el Festival de Cannes por su largometraje sobre el aborto 4 Meses, 3 Semanas, 2 Días), se nos relata la historia de un médico ya maduro enfrentado a una maraña de mentiras que él mismo crea debido a que se siente culpable de haber dejado a su hija a unas cuadras de la universidad para poder llegar a tiempo a una cita con su amante; en el trayecto han intentado violar a su hija y el traumático evento ha generado que esta no esté tan segura de presentar un examen que le permitirá refrendar su promedio y continuar exitosamente con sus estudios universitarios.
Para el doctor, esto es básico e importantísimo en su vida: parece írsele la vida en constatar el éxito de su hija, aun cuando no esté ella segura al 100% de desearlo. Y para ello decidirá sobornar maestros, policías, mafiosos y pisotear los sueños de amor de su hija y de fidelidad con su esposa. Eso no obstará para que en una secuencia del filme, trate de enseñarle lo que es “correcto” al hijo de su amante, aun cuando no logre cómo explicarle por qué lo es.
Las novias del Diablo, el horror del ¿fanatismo?
Feratum, Festival de Cine Fantástico, Terror y Sci-fi se ha consolidado como una opción para poder acceder a cintas de género que de otra forma sería casi imposible de ver, por lo que el descubrir trabajos independientes de cine nacional que muestran directores con talento para manejarles se vuelve un placer. Una de las cintas que se pudo descubrir en esta edición fue Las Novias del Diablo de Marcelino Calzada, quien juega con los convencionalismos del género de horror, adaptándoles a la realidad mexicana y saliendo bien librado en el camino.
Tres mujeres y el novio de una de ellas viajan de fin de semana a un pueblo al norte de Veracruz. Su viaje se trastorna cuando la pareja desaparece y pronto las dos chicas son secuestradas por los miembros de una secta que busca mujeres para ofrendarlas al Diablo a cambio de lluvia para la cosecha.
De Las Muertas, thriller a la mexicana sin miedos
José Luis Gutiérrez Arias es un director mexicano que ha decidido hacer cine de género, inclinándose por el thriller, y tras Dame Tus Ojos (Abril y Mayo) ahora nos presenta De Las Muertas, la que podría considerarse su mejor película a la fecha y que nos deja con ansias de ver sus siguientes trabajos.
Ángel, director de una escuela preparatoria, es detenido y acusado de haber dado muerte a un grupo de alumnas del lugar, incluyendo a su hija. Tras un tiempo encerrado accede a entrevistarse con un periodista, el cual busca llegar al fondo de los hechos, dejando de lado prejuicios, trampas y mentiras. Pero la realidad siempre supera la ficción.
Miss Hokusai y la sumisión grandiosa
El realizador Keiichi Hara nos revela la antigua Edo –Tokio en la actualidad-, en el sensacional largometraje japonés de animación Miss Hokusai con tan sólo unas pocas, aunque precisas, pinceladas de la historia de O-Ei, la hija artista de Tetsuzo Hokusai, el pintor de la icónica estampa La gran Ola, mismo que influyó a grandes pintores del impresionismo francés (entre otros).
O-Ei, artista también, ha heredado el talento de su padre (hombre paenas interesado en otra cosa además que su arte) y trabaja con él en sus jornadas interminables entregando obras, haciendo otras sin su propia firma –entre ellas, una serie de pinturas eróticas que su padre critica por su falta de conocimiento en la maestría- y tomando el lugar de su éste en la educación de su débil y enferma hermana ciega, con quien desarrolla un apego que le hará presentir incluso la hora de su muerte.










