Críticas
“Bridget Jones: Loca por él” la madurez emocional sí llega
En el 2001 el mundo cinematográfico daría entrada a un personaje que serviría para definir a una parte de la generación que iba entrando a sus 30s, Bridget Jones, una mujer normal dueña de una gran inteligencia pero un desastre en sus relaciones afectivas, interpretada magistralmente por Renée Zellweger, el éxito de la adaptación cinematográfica de la novela de Helen Fielding le llevaría a tener secuelas, una en 2004 y una muy tardía en 2016, a la que se suma ahora “Bridget Jones: Loca por él” (Bridget Jones: Mad About the Boy), la cual busca cerrar la historia de la protagonista con respeto y amor al mismo.
Bridget Jones ha quedado viuda, cuidando a sus dos hijos y manteniendo aún una amistad con Daniel Cleaver, quien sirve de niñera ocasional para sus hijos. Cuando conoce de forma fortuita a un chico que aún no cumple 30 años, queda prenda a él, permitiéndose un nuevo capítulo en su vida.
“Capitán América: Un nuevo mundo” una nueva esperanza para Marvel
Sam Wilson (Anthony Mackie) está de vuelta para abrazar el manto del Capitán América que le dejó Steve Rogers en “Capitán América: Un nuevo mundo” (Captain America: Brave New World) la nueva entrega de la franquicia de uno de los héroes que han servido como pilar para el Universo Cinematográfico de Marvel. Y es que después de su paso en la serie “Falcon y el Soldado del Invierno”, el gran amigo de Steve ha admitido la responsabilidad detrás del gran ícono que es este personaje. Pero tal vez sea demasiado tarde, porque un nuevo mundo se abre paso y el panorama de este universo está por cambiar.
El cineasta nigeriano Julius Onah (The Cloverfield Paradox, Luce) entra de lleno en la dinámica de la acción y el thriller político que distingue a la saga del Capitán. Teniendo un tono muy parecido a la segunda entrega del superhéroe, “Capitán América y el Soldado del Invierno” (Hermanos Russo, 2014), la gran ventaja de esta cuarta entrega es que nos aterriza nuevamente a un mundo donde los héroes no necesariamente son dioses invencibles, hechiceros imbatibles o, en este caso, super soldados imbatibles. Esto hace que la amenaza se sienta real, algo que Marvel había olvidado por completo en sus últimas entregas.
“Implacable” un tortuoso camino a la absolución
Liam Neeson está de vuelta con una cinta que, engañosamente, se vende como un filme de acción típico del subgénero que practicamente ha encasillado al histrión en los últimos años. Pero “Implacable” (Absolution), del cineasta noruego Hans Peter Moland (A Somewhat Gentle Man, The Beautiful Country), ofrece más un intenso drama criminal que la usual balacera o acción sin sentido que ha permeado la carrera del norirlandés, que además anunció su retiro de ese tipo de filmes que lo llevaron al éxito.
Aquí, Neeson interpreta a un ex boxeador convertido en ejecutor de un mafioso (Ron Perlman) que comienza a olvidar cosas, desde su dirección hasta el nombre de su propio empleador. Claramente, como el mismo actor, está en el ocaso de su vida pero se niega a aceptarlo. Sin embargo, esto lo hará buscar reconectar con su hija, con quien ha perdido todo contacto desde hace años, así como buscar una forma de redimirse por todos los errores que cometió en el camino, aún sabiendo que puede costarle la vida que le queda.
“Eureka” un western contemplativo y social
Uno de los directores argentinos más arriesgado de tiempos recientes es, sin duda, Lisandro Alonso. Con su muy particular estilo narrativo y su amor por la contemplación, ha retado a los amantes del cine comercial, caracterizándose por portar la bandera del cine independient ey de autor donde el intimismo va sobre la acción. Ese sello y el tiempo que se da entre proyectos lo hacen ser un provocador con el cual puedes engancharte o, de la misma forma, no conectar en absoluto con el gran público que usualmente busca alcanzar.
Nueve años después de “Jauja” (2014), donde Viggo Mortensen hacía del capitán Gunnar Dinesen en un extraño western que rompía tiempo y espacio al más puro estilo del bonaerense, Alonso estrenó “Eureka” (2023), exhibida por primera vez en el pasado festival de Cannes, donde nuevamente ahonda en sus pasiones y juegos narrativos para plantear una interesante metáfora sobre los efectos del colonialismo en los pueblos indígenas en un viaje que nos lleva por diferentes partes del tiempo.
“El Brutalista” tan cruda y fría como su arquitectura
El estilo arquitectónico brutalista debe su nombre al impacto que hace en aquel que lo observa quien puede mirar los materiales utilizados para sostener las estructuras sin decorados, lo que por lo regular nos deja ver amplias fachadas en tonos grises y texturas ásperas, tal es el camino que intenta seguir la cinta “El Brutalista” (The Brutalist), la cual nos lleva a la vida de un inmigrante judío en Estados Unidos y el choque con el estilo de vida y de la sociedad norteamericana, todo en afán de seguir mostrando lo mal lo ha pasado la comunidad judía en el mundo.
László Tóth llega de Europa a Estados Unidos, arquitecto de la Bauhaus, debe acoplarse a trabajos menores para sobrevivir. Cuando con su primo restaura una biblioteca conoce al multimillonario Harrison Lee Van Buren, con quien primero tiene un roce para luego ser contratado por él para construir un Centro Comunitario. Durante casi veinte años seguiremos la construcción del lugar y la forma en que el mundo continúa intentando dominar y humillar a László.










