Por fin llega al formato casero mexicano la cinta Negocios Fuera de Control (Unfinished Business), dirigida por Ken Scott y protagonizada por Vince Vaughn, Dave Franco y Tom Wilkinson quienes demuestran tener una gran química entre ellos y sostener una divertida comedia que te hara reir mientras la ves y que se te olvidará al momento le des expulsar del reproductor. No para todos los gustos ya que puede ser un poco elevada de tono por momentos pero si lo suficientemente atractiva para sentarte a verla.
El propietario de una pequeña empresa recién creada se enfrenta ante el riesgo de que esta se vaya a la quiebra a menos que amarre un gran contrato, para lograrlo, él y sus dos socios viajan a Europa para cerrar el acuerdo más importante de sus vidas. Pero lo que comienza como un simple viaje de negocios se descarrilará de formas inimaginables.


Un día una escritora de teatro para niños, exiliada en Noruega tras una ruptura amorosa, escribe en una máquina de escribir que se encuentra a sí misma. Escribe que le pide, a esa otra yo, que se haga cargo de su vida, porque ella está muy cansada.
Arnold (Owen Wilson) tiene una vida perfecta: está felizmente casado, tiene dos hijos y un magnífico trabajo como director teatral en Broadway. Pero todo cambia cuando contrata los servicios de Izzy (Imogen Poots), una joven y prometedora actriz que alterna su discreta carrera artística con servicios nocturnos de compañía.
Un policía y una psicóloga investigan la muerte de 5 personas que fueron asesinadas mientras invocaban fantasmas. Su argumento se centra en el terrible crimen de cinco jóvenes estudiantes que son brutalmente asesinados en el interior de una casa abandonada. El detective y la psicóloga del departamento centrarán sus investigaciones en John Ascot, el principal sospechoso, quien está siendo interrogado en la estación de policía.
Los miembros de una extinta banda de rock vuelven a reunirse después de 30 años cuando Bono, de U2, se interesa en comprar una de sus canciones. El reencuentro saca a relucir viejas rencillas entre Eddie, el vocalista, y Santos, el guitarrista. Pronto, los músicos toman un segundo aire y empiezan a tocar de nuevo mientras Lucía, la hija adolescente del baterista, les actualiza su imagen rockera…