Críticas
Maquinaria Panamericana, el mundo godínez en su esplendor
El cine mexicano suele dividirse actualmente en el cine que se hace para festivales de cine y el que busca conquistar solamente a los grandes públicos, son rara avis aquellas que logran equilibrar estos mundos en apariencia opuestos y hacer que la gente encuentre una experiencia distinta al verle. Maquinaria Panamericana de Joaquín del Paso es una de ellas. Una película que admite varias lecturas y que también permite que los espectadores se identifiquen o identifiquen a algún conocido con lo que sucede en pantalla.
Parece un viernes de trabajo cualquiera en Maquinaria Panamericana S.A., una empresa especializada en la venta y reparación de maquinaria para la construcción y la destrucción. Los empleados se preparan para el codiciado fin de semana, perdiendo el tiempo en pequeños rituales y rutinas, hasta que un giro inesperado los saca de su pacífica monotonía. Don Alejandro, el dueño de la compañía, es encontrado muerto en una bodega de refacciones. El descubrimiento lo cambia todo: la compañía está en quiebra, los trabajadores no tienen ninguna perspectiva de empleo y nadie recibirá compensación por su trabajo. En un estado de confusión, miedo y tristeza, los trabajadores deciden encerrarse en la compañía.
Los Siete Magníficos, el western cabalga de nuevo
Cuando se anunció el remake de la cinta Los Siete Magníficos (The Magnificent Seven Sturges 1960) de inmediato saltaron las críticas que pedían no se tocara un clásico, olvidando que este mismo ya era un refrito de Los Siete Samurais (Shichinin no Samurai 1954) de Akira Kurosawa. La elección del reparto y del director de inmediato creó temores pero afortunadamente al no ser una calca de la anterior cinta, al permitirse crear su propia iconografía y personalidades, hacen que esta versión de Antoine Fuqua se sostenga por sí misma, brindando una grata experiencia cinematográfica que las nuevas generaciones podrán amar.
Bartholomew Bogue ha decidido acabar el pueblo de Rose Creek para explotar la mina cercana, tras poner un ultimátum a sus habitantes, quemar la iglesia y matar a varios, se retira por 3 semanas. La viuda de uno de ellos conoce por azar a un hombre que decide apoyarles y tras juntar a seis pistoleros se preparan para salvar a la gente del lugar.
El Bebé de Bridget Jones, ¿cerrando los caminos?
En el 2004, hace doce años, se estrenó la cinta Bridget Jones: Al Borde la Razón (Bridget Jones: The Edge of Reason Kidron), secuela del éxito de 2001, el fracaso de aquella tanto para la crítica como para las audiencias quienes a pesar de hacerla taquillera la sintieron como menor a la anterior hicieron que pareciera el ataúd del personaje, pero sorpresivamente ahora nos llega la tercera cinta, El Bebé de Bridget Jones (Bridget Jones’s Baby) la cual tiene la ventaja de ser dirigida por Sharon Maguire, quien realizara la primera, y quien cierra de forma correcta la historia.
Bridget Jones ha cumplido 43 años y sigue soltera además de lidiar con las nuevas tendencias tecnológicas que parecen amenazar su trabajo como productora del noticiero televisivo. Cuando queda embarazada sin saber si el padre es el desconocido con el que paso una noche o su eterno enamorado, el señor Darcy, su vida cambia.
Un hombre a la altura, el amor vs los prejuicios sociales
El Tour de Cine Francés otorga la oportunidad de poder ver cintas que en muy pocas ocasiones llegan a la cartelera mexicana. Este año, una de las cintas es una comedia romántica titulada Un hombre a la altura, protagonizada por Jean Dujardin y, una increíble, Virgine Efira.
La cinta relata cómo Diane (Efira) conoce a Alexandre (Dujardin), después de que ésta olvidara su celular en un café y él concretara una cita para regresarle su preciado celular. Sin embargo, lo que parecía ser una historia de amor como cualquier otra, se torna en un pequeño conflicto, ya que Alexandre resulta ser muy bajito de estatura.
7:19, la hora donde la ciudad de México se detuvo
Uno de los momentos clave de la historia del México moderno fue el terremoto que sacudió el Distrito Federal el 19 de septiembre de 1985, cuando un sismo de tipo trepidatorio y oscilatorio a la vez sacudió al país, alcanzando su punto de mayor destrucción en la capital del país, con una duración de casi dos minutos y una magnitud de 8.1 grados en escala de Richter. La cantidad de muertos aun es desconocida así como la de desaparecidos, aunque oficialmente se habla de 10000.
1985. 19 septiembre. Es un día cualquiera en un edificio del Distrito Federal, la gente llega a trabajar, el jefe coordina algunas cosas, algunos toman el elevador y de pronto, un sismo se siente. Antes de que puedan reaccionar ante la magnitud del mismo, la oscuridad cubre todo. El jefe sobrevive con una viga sobre las piernas, el velador esta aplastado con una losa por la espalda, intentando no morir. A lo lejos otros empleados. No hay más que esperar y tratar de sobrevivir al dolor, el hambre y la locura.










