Críticas
“Las Herederas” y Las Obsesiones Impertinentes
En “Las Herederas”, cinta multipremiada uruguaya de Marcelo Martinessi, cuando las deudas entran a la casa, el amor entre Chiquita y Chela, sale por la ventana. Esta pareja de cincuentonas que viven en closet de cristal, propio de las lesbianas de provincia en Latinoamérica, posando como roomates solteronas, se va haciendo ruinas, como las de la casa que habitan, de la que poco a poco se van deshaciendo de cosas para pagar sus deudas. Cuando Chiquita entra a la cárcel acusada de fraude, Chela, la consorte más apocada y hastiada de vivir en un círculo de amigas que poco a poco van enviudando, recibe una bocanada de aire fresco al entablar amistad con una que podría ser su hija y a quien desea a más no poder, mientras en sus visitas a Chiquita en la cárcel, penetra en un mundo de mujeres victimarias que han llegado hasta el asesinato, alienadas por el machismo y la pobreza que las va ahogando a todas, en general.
“La Casa de Jack” y El Shock Cansado
Es muy difícil entender las costuras de algo que te gusta y da placer a tu vida. Se necesita un bordado grueso, burdo y evidente para darnos cuenta que ese algo se ha vuelto flojo, desajustado y fodongo. Este es el caso del nuevo filme de Lars von Trier, cineasta excepcional cuando su provocación proviene de motivos extracinematograficos como lo puede ser la publicidad de un nuevo filme, pero que, al ser aplicado al shock mismo, termina por neutralizarse e invalidarse.
“La Casa De Jack”, el filme más reciente del realizador danés presentado en el pasado certamen de Cannes y con el que ahora inaugura la última Muestra de Cine Internacional de la Cineteca, es una “Divina Comedia” sin crítica ni criterio y un “Paraíso Perdido” sin poesía ni pasión.
“Beautiful Boy” y La Tragedia Moderna
La entrañable relación de un padre con su hijo entrando a la adultez (producto de un matrimonio anterior) es convertida en una tremenda relación de codependencia entre estos dos hombres, debido a la adicción del joven al mortífero cristal, droga q lo lleva a extremos impensables del dolor y el displacer.
“Beautiful Boy” del realizador belgaFelix Van Groeningen, es la entrada de este director al cine de Hollywood. Extraña y refrescantemente para la industria americana, este filme toca el tema de la drogadicción sin sermoneos y con una seriedad pasmosa que jamás se torna en regaño cuadrado (aun cuando la producción lo intente, metiéndole con calzador un epílogo por escrito que trata de promover la lucha contra las adicciones, aun cuando la trata nos acaba de referir la imposibilidad de huir totalmente del cristal y sus efectos nocivos.
Operación Overlord: El horror de la guerra se une a lo sobrenatural
El momento clave de la Segunda Guerra Mundial es conocido comúnmente como el Día-D, el día en que las fuerzas aliadas tomaron las playas de Normandia y comenzaron a replegar al ejército alemán, el nombre clave de éste hecho fue “Operación Overlord” (Overlord) y así es llamada la nueva cinta producida por el nuevo rey midas de Hollywood, J.J. Abrams la cual sorprende por lograr ser una buena cinta bélica con toque sobrenatural, sin perder jamás al espectador y si creando una película divertida y entretenida.
Un escuadrón es enviado como avanzada a la invasión de Normandia a un pueblo francés donde los alemanes han construido en la iglesia, su centro de operaciones, y una antena radial podría provocar la comunicación entre las fuerzas aliadas se pueda ver comprometida, por lo que deben destruirle. Al llegar descubren con horror que en el sótano se ha establecido un laboratorio donde los nazis experimentan con los habitantes del lugar.
"La Chica en la Telaraña", consumando la traición literaria
Karl Stig-Erland "Stieg" Larsson falleció en 2004 sin saber que las novelas había escrito se convertirían en clásicos de la novela negra, que su personaje de Lisbeth Salander sería un ícono y que su legado sería admirado por gente de todo el mundo. Desafortunadamente también trajo como consecuencia que los intereses económicos buscaran a apropiarse de su legado, a su muerte, su familia consanguínea demanda los derechos de su trabajo y los obtiene, quitando de en medio a su pareja y colaboradora, Eva Gabrielsson, y al hacerse con éstos contratan a un mercenario literario para que siguiera explotando los personajes, fuera del plan tenía el autor y que su pareja conocía. Así es como llegó a las librerías en 2015 “Det som inte dödar oss” (literalmente “Lo que no nos mata”) y que sería traducida al español con el título de “La Chica en la Telaraña”, la cual ahora tiene su adaptación fílmica y que resulta tan mala como la novela.










