
Ha llegado la temporada veraniega de blockbusters, y entre ellos figura una franquicia que aspira a mantener y ampliar su legado: Mortal Kombat. Posterior a aquella versión de 1995 con todo y Christopher Lambert de por medio y la dirección de Paul W.S. Anderson (la saga live-action de Resident Evil de 2002 a 2017), así como su malísima secuela de 1997; esa adaptación del popular videojuego volvió hace un par de años de la mano del cineasta Simon McQuoid con un lamentable protagonista nuevo de nombre Cole Young (Lewis Tan), dejando tras de sí opiniones encontradas entre los fans y la crítica.


Cuando escucho discursos autoritarios, discriminatorios y excluyentes, contrarios a los principios de derechos humanos, siempre me viene a la mente la misma pregunta: ¿Acaso quienes promulgan estas ideas no se dan cuenta de que esos derechos que quieren anular pueden, en algún momento, afectarlos también? ¿O es que acaso creen ciegamente que nunca estarán en una situación donde sus propias garantías fundamentales se vean vulneradas? Existe una especie de miopía selectiva en quienes apoyan la restricción de libertades, asumiendo que el "garrote" del Estado siempre golpeará a otros, y jamás a ellos mismos.


Fátima Varinia tenía 12 años; le gustaba cantar y tenía toda una vida por delante, antes de que la violencia sistémica se cruzara en su camino. Este documental no sólo narra un crimen, rescata la identidad de una niña y el dolor que su partida sembró en su familia y en la comunidad de Lupita Casas Viejas, en Lerma.



Asia Reaves (
Publicada por entregas entre 1881 y 1883 y escrita por 
