Críticas
“Vaquero de Mediodía” en busca del poeta bendito
Samuel Noyola forma parte de los poetas mexicanos desconocidos por las generaciones actuales, protegido de Octavio Paz quien encontró en él una de las voces más importantes de su generación, se encuentra desaparecido desde hace más de diez años sin que se sepa lo que ocurrió con él. La noche lo devoró en apariencia dejando solo su imagen de poeta maldito (bendito dirán algunos) que vivió a su manera y jamás fue domado.
El documental “Vaquero de Mediodía” de Diego Enrique Osorno documenta los intentos del cineasta por encontrar una pista, una señal, que le de indicios de que pasó con él. El director conoció a Samuel Noyola en Monterrey, en 1999. Desarrollando una extraña relación con élcuando en 2009 descubrió que estaba desaparecido comenzó un andar que aún no acaba al día de hoy pero que le ha permitido realizar algo que muchos van a agradecer, el dar a conocer la poesía de Noyola.
“Se Escuchan Aullidos” el descubrimiento de la vida del padre
Julio Hernández Cordon es un director que continúa sorprendiéndonos con sus últimos trabajos, alejado de la estética que dominó sus primeras cintas, ahora parece empecinado en narrar desde una perspectiva más ligera, más ágil, más atrevida y llena de significados. En su pasada cinta nos presentaba un mundo apocalíptico donde su hija Matilde era la protagonista, y ahora con “Se Escuchan Aullidos” nos presenta a su otra hija, Fabiana, quien deambula en un México actual, tan apocalíptico y distópico que aterra.
Fabiana vive con su madre en los alrededores de lo que fue el lago de Texcoco, sin su padre al lado se dedica a visitar los lugares donde éste creció, acompañada por los fantasmas que le dictan los recuerdos y le muestran el horror de la realidad mexicana.
El hombre invisible, llevando las relaciones tóxicas a otro nivel
Tomando como base la idea de “El hombre invisible” de H.G. Wells, la adaptación de Leigh Whannell, quien toma el papel de director y guionista, nos muestra un escenario actual donde si la tecnología existiera y cayera en las manos de un hombre abusador, el escenario resultaría absolutamente terrible y aterrador para la muy desafortunada mujer que tuviera la mala suerte de ser el objeto de deseo de dicho sujeto.
Más allá de la novela, la cinta de Whannell utiliza como pretexto el aspecto de la ciencia ficción para mostrarnos una alegoría de la actualidad, donde hay hombres que controlan, abusan y distorsionan la realidad de sus parejas, a tal grado que la mujer empieza a dudar de su propia salud mental ya que el nivel de control que ejercen estos hombres llega a tal grado que la pareja se encuentra casi en una situación imposible de romper. Por lo tanto, la cinta empieza precisamente en el punto decisivo donde la mujer se arma de valor y decide escapar de una relación que la está llevando a la locura.
“El acusado y el espía” el yo acuso que cimbró la justicia
Roman Polanski es uno de los grandes directores europeos de la historia, sus cintas pueden interpretarse de muchas maneras y mantienen una fidelidad a sus inquietudes que resulta siempre agradable encontrar en sus trabajos, su cinta más reciente, “El acusado y el espía” (J'Accuse) nos traslada a finales del siglo XIX para realizar un alegato sobre la injusticia y los errores de la justicia.
En 1984 el capitán del Ejército Francés Alfred Dreyfus fue encontrado culpable de espionaje y enviado a la Isla del Diablo, condenado al aislamiento total. Cuando el nuevo jefe del servicio de contraespionaje, coronel Georges Picquart, descubre indicios de que es inocente, comienza una investigación que le hace desnudar el antisemitismo del ejercito francés, así como al verdadero culpable. Sus pesquisas chocaran contra todos aquellos obstinados a mantener los hechos sin cambio para no afectar la imagen del Ejército francés.
“Honeyland” lo tradicional se enfrenta al mundo de hoy
Una figura solitaria avanza en terrenos aún más solitarios, sin que nada se atraviese le vemos llegar a un lugar escondido en el monte, un panal de abejas que se oculta tras una piedra que remueve con cuidado, amparada sólo con una careta retira algunos paneles que llevará a vender al mercado para comprar algunos alimentos para ella y su anciana madre, a quien cuida. Cuando al lado de su vivienda llega una familia con siete hijos y más de cien vacas, su mundo se trastoca, sobre todo cuando el patriarca decide copiar su técnica y dedicarse al cultivo de la miel.
Filmado en Mecedonia, “Honeyland”(Медена земја) es un trabajo que tras su inocente apariencia nos abre a un mundo de interpretaciones, Tamara Kotevska y Ljubomir Stefanov iniciaron este trabajo documentando la vida alrededor del Río Bregalnica pero cuando en su exploración de la zona hallaron los paneles y descubrieron a Hatidže Muratova decidieron centrar el trabajo en su actividad, siguiéndole por tres años y acumulando más de 400 horas de grabaciones. El documental es un fly on the wall mezclado con cinéma vérité, sin usar voz on off o ficcionalizando situaciones, lo que crea un trabajo demasiado honesto y crudo.










