Columnas
El proyecto de la Bruja de Blair a 17 años de su estreno
Una de las cintas que sin duda cambiaron el cine moderno es El Proyecto de la Bruja de Blair (The Blair Witch Project), primera cinta en volverse viral, en lograr que la gente se metiera a su sitio web en busca de información que les diera alguna pista de la película, sin contar de que en la época de la inocencia del internet, lograron hacer creer a todos de que lo que decían era verdad y que estábamos ante un documental, no un mockumentary, no un falso Found Film Footage, como en su momento lo había sido Holocausto Canival (Cannibal Holocaust Deodato 1980).
El Proyecto de la Bruja de Blair es un engaño bien elaborado donde los realizadores se la jugaron al todo al realizar una cinta de terror muy barata que se apoyaba básicamente en el terror de que todo era real y de que se podrían ver hechos inexplicables atrapados en video. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez primero convencieron a sus tres protagonistas de hacer todo lo que se les iba a pedir en aras de hacer un cinema verité que viraría al cine de terror en sus formas más primitivas y efectivas.
Cinco grandes discursos cinematográficos
Una película es siempre un vehículo donde las emociones pueden materializarse, donde la motivación resulta un elemento clave para que las audiencias se involucren con lo que ven en pantalla y el poder carismático del actor/líder se proyectan de una forma imparable, demostrando porque se encuentra al frente y lidera el momento.
En cineNT andábamos de ociosos este día y decidimos invitarles a ver cinco grandes discursos que han cruzado la pantalla grande, sin ningún orden en particular más que el de aparición en las pantallas de cine, por año de estreno. ¿Ustedes cuales incluirían? ¿Cuales les han dejado en la cabeza ese impulso de conquistar el mundo?
A 22 años de Tiempos Violentos, aún sorprende e impresiona
1995, Tele Cine Perisur, premiere de Tiempos Violentos (Pulp Fiction). El impacto: tras el prólogo protagonizado por Amanda Plummer y Tim Roth y la inesperada reacción de ellos, tras la imagen congelada en pantalla, tras la entrada de Misirlou de Dick Dale & His Del-Tones, comenzaron a lanzar a los espectadores playeras y discos compactos con el OST de la cinta. Todo se confabuló para crear un momento único, lleno de energía y que no ha abandonado mi mente desde entonces.
La segunda cinta de Quentin Tarantino se había estrenado en el Festival Internacional de Cine de Cannes en 1994 y desde ese momento se había visto envuelta en la polémica. No sólo era una película demasiado dialogada en un momento en que el cine de arte buscaba eliminarles casi por completo en pantalla, además era vulgar, de muy mal gusto. Y sin embargo, el jurado encabezado por Clint Eastwood le había dado el máximo galardón del certamen, como un golpe de timón ante lo que tendría que venir en el cine. Y el mensaje fue entendido, para bien y para mal.
Abre Alboa Patriotismo para momentos de diversión y descanso
Llega el concepto de Alboa Entertainment Hall a plaza Patriotismo para e ofrecer una experiencia única de entretenimiento al combinar en un solo lugar la mejor gastronomía, juegos y entretenimiento en vivo.
Para celebrar la inauguración de Alboa Patriotismo, se realizó una fiesta exclusiva que contó con la presencia del reconocido chef Daniel Ovadía y miembros directivos de Alboa. Para animar a los invitados, los DJs Jacinto Di Yeah y Nurrydog, presentaron lo mejor de su set list dejando la atmosfera perfecta para dar la bienvenida a la presentación especial de Paco Ayala de Molotov, quien dejo claro que éste es el mejor lugar para vivir experiencias inigualables.
Macbeth, Orson Welles encuentra a Shakespeare
En 1948 Orson Welles ya no era l'enfant terrible que había impactado al mundo con su adaptación radiofónica de La Guerra de los Mundos o con su Opera Prima, Ciudadano Kane (Citizen Kane), su carrera avanzaba a trompicones y parte de su brillo comenzaba a perderse, es en ese marco donde decide llevar a las pantallas grandes una versión de Otelo de Shakespeare, sólo para hallar indiferencia y no poder concretar el proyecto. Decide entonces llevar a cines Macbeth, la cual veía como el cruce perfecto entre Cumbres Borrascosas y La Novia de Frankenstein.
Macbeth no le era desconocida a Welles, en 1936 la había montado en teatro en Nueva York, con un cast de puro actor negro, lo que hizo se conociera este montaje como Voodoo Macbeth. En 1947 había vuelto a montar la obra, en un aspecto más tradicional, en el Utah Centennial Festival. Así que llevarlo a cine parece una decisión natural, donde retomaría elementos de ambas puestas en escena para crear un producto completamente diferente.


