Críticas
“El Contador de Cartas” la tragedia del hombre solo
Paul Schrader es una de las grandes mentes del nuevo Hollywood , su trabajo como guionista para Martin Scorsese, Peter Weir y Brian de Palma, entre otros, le han ganado ya un lugar en el Olimpo de las grandes, por lo que su trabajo como director muchas veces se ve opacado ante esas menciones, olvidándose trabajos como “American Gigolo” (1980), “Mishima: A Life in Four Chapters” (1985) o la casi reciente “First Reformed” (2017), donde ha mostrado no sólo una gran sensibilidad en su puesta en escena, sino una mano increíble para sacar provecho a sus actores, por lo que no resulta sorpresivo que “El Contador de Cartas” (The Card Counter) sea una cinta que apunta a cuestiones sociales, personales y más allá aún.
William Tillich ha salido de la cárcel tras una estancia de muchos años, durante los cuáles aprendió todos los trucos del mundo de las cartas, dedicándose a su salida a jugar en casinos sin levantar grandes números para no atraer la atención sobre él. Cuando conoce a Cirk, con C, hijo de un antiguo compañero suyo del ejército, lo toma bajo su cuidado, involucrándose en el negocio de los concursos de póker para ganar más dinero.
“El Prófugo”, los interiores de lo que desea escapar
El thriller psicológico, cuando está bien hecho, logra atrapar al espectador y llevarle a situaciones llenas de tensión y donde el suspenso logra mantener la historia todo el tiempo, este tipo de cintas parece terreno vetado para el cine iberoamericano que encuentra un terreno poco explorado y donde esa inexperiencia hace que las cintas no logren fluir. Es por eso que “El Profugo”, cinta argentina estrenada en el Festival Internacional de Cine de Berlín, en el 2020, sea una grata y sorpresiva cinta.
Inés trabaja haciendo doblaje y cantando en un coro, cuando las vacaciones que hace con su novio culminan en una tragedia, su mundo se derrumba. Su regreso está marcado con diversas situaciones inexplicables que se complican con la llegada de su madre y la aparición de un nuevo hombre en su vida, que podría no ser lo que ella cree.
“Uncharted: Fuera del Mapa”, mucha acción poca química
Las cintas basadas en videojuegos nunca logran convencer del todo, el intento de capturar la esencia de lo que les ha hecho triunfar y tener una base leal de seguidores deja por lo común a estos enfrentando un pálido intento de atrapar la magia del juego, algunas con peor suerte que otras, algunas alejándose tanto que logran crear su propia historia, como el caso de “Resident Evil”, otras horrendas como “Mario Bros.”, otras, como la cinta que vamos a comentar, “Uncharted: Fuera del Mapa” con resultados medianos.
Nathan Drake trabaja de barman y realiza pequeños robos para sobrevivir, cuando es contactado por Victor "Sully" Sullivan para que le ayude a robar una joya, duda, pero termina aceptando, lo que lo llevará a la búsqueda del mítico tesoro de Magallanes. Durante la travesía se verá envuelto en grandes aventuras, traiciones y alianzas.
“El Exorcismo de Dios” o Vade Retro Jesús, el poder de Satán te lo ordena
Hemos perdido la cuenta de cuantas versiones de “El Exorcista” (The Exorcist, Friedkin 1973) hemos padecido en el transcurso de estos años, muchas de ellas son copias de la mala copia de la pésima copia que originó la cinta, siendo muy contadas aquellas que logran proponer algo diferente, ya sea por llevarle a juicio como en “El Exorcismo de Emily Rose” (The Exorcism of Emily Rose¸Derrickson 2005) o la burla absoluta como “Y… ¿dónde está el exorcista?” (Repossessed, Logan 1990). Es por eso que cuando llega una cinta que en el título lleva la palaba exorcista, de inmediato la relegemos al último lugar de prioridades, pero en ocasiones tenemos agradables sorpresas, como “El Exorcismo de Dios” (The Exorcism of God).
Durante un exorcismo, el padre Williams es poseído por el demonio y viola a la chica a la que trataba de ayudar. Dieciocho años después, mientras trabaja en México ayudando a comunidades pobres, es requerido para otro exorcismo, el de su hija, pero lo que él no sabe es que todo forma parte de un intrincado plan del demonio para poder expulsar su fe de su cuerpo.
“Niña Sola” cuando nadie quiere ver y hacer algo
En septiembre de 2016 hubo cinco casos de feminicidio en Baja California, uno de ellos fue el de Cintia Calderón Verduzco, el cual fue documentado por el periódico Zeta sin que causará eco en otros lados, es esa nota perdida entre mil la que llevó a Javier Ávila a buscar información sobre el caso, conocer los archivos y a la madre y hermana de Cintia, creándose una complicidad que les llevaría a realizar un documental que narraría lo sucedido a la par que mostraba la indiferencia de aquellos que deberían buscar implementar justicia ante lo ocurrido. Ese es el origen del documental “Niña Sola”, el cual va más allá de ser sólo de denuncia para convertirse en un retrato de lo que viven día a día las mujeres envueltas en relaciones destructivas.
Teniendo como eje narrativo a Arcelia Verduzco, el trabajo nos lleva a una espiral de violencia, contradicciones, de secretos, de situaciones límite que nos lleva a cuestionar a la sociedad que perpetúa algunos estereotipos sin que existe en realidad, de forma clara y expedita, un apoyo moral y legal para romperles. Si bien pareciera que la narración de los hechos que vivió el día que se enteró de la muerte de su hija, al ir avanzando el metraje nos damos cuenta de que todo forma parte de un entramado siniestro, del cual ella busca escapar sólo para encontrar que en este país nadie puede escapar de nada.










