Críticas
“Amalgama”, descubriendo las caries de la vida
Carlos Cuarón es un guionista con un oído privilegiado, capaz de traspasar a sus trabajos diálogos llenos de vida y que hacen a sus personajes seres reales, humanos, lo hemos visto no sólo en aquellos ha escrito para su hermano Alfonso, sino en sus propios trabajos como director, “Rudo y Cursi”, “Besos de Azúcar” y ahora “Amalgama”, una comedia ácida, inteligente, la cual formó parte de las cintas en competencia del Festival Internacional de Cine de Morelia 2020.
Cuatro dentistas, tres hombres y una mujer, se encuentran en un congreso en la Riviera Maya. Ellos la desean, pero ella tiene algo más en mente. Todos huyen de su propia historia de dolor. Y pasan juntos un enloquecido fin de semana de celos, envidia y excesos en una minúscula isla del Caribe mexicano que marcará sus vidas.
“499” una odisea por la violencia cíclica de México
1521, la otrora gran Tenochtitlan se rinde y es tomada por las tropas españolas que han ido diezmando todo a su paso, imponiendo la ideología europea de esos años, la religión católica, sin importarles lo que destruyen en el camino. Actos de violencia y barbarie en nombre de la transformación de una zona incivilizada del mundo ante los ojos españoles. 2020… ¿qué pasaría si un soldado español de pronto apareciera en las playas de Veracruz y decidiera hacer la histórica ruta de Cortés?
Rodrigo Reyes es un director al que los temas de la migración le llevan a la reflexión y a cuestionar lo que ocurre en la actualidad, como lo plasmó en su anterior trabajo “Lupe Bajo el Sol” y que ahora en “499” lleva a otro nivel al realizar un crudo documental sobre la violencia que ocurre en territorio mexicano a través de los ojos de un personaje del siglo XVI, sin que por ello estemos ante un trabajo de ficción, sino ante un documental que aprovecha las ventajas del lenguaje cinematográfico en la narrativa de ficción para golpear al espectador y mostrarle que hemos llegado a un punto donde algo debe cambiar.
“¡Ánimo Juventud!” creciendo con las emociones a flor de piel
El cine que trata sobre las actitudes de los adolescentes mexicanos es uno de los que siempre bordean el irse a la tragedia absoluta, a la comedia irreal, o a crear un mundo tan poco creíble que ellos jamás parecen ser de este lugar. Hay grandes excepciones, en los últimos años cintas como “Somos Mari Pepa” (Kishi) demuestran se puede crear cintas realistas que sin embargo logren ser mágicas, tal es el caso de “¡Ánimo Juventud!”, de Carlos Armella, una de las cintas destinadas a ser referencia en el tema.
Cuatro adolescentes enfrentan la tragedia y lo absurdo de ser joven en la Ciudad de México: Martín se mete en problemas por declarar su amor; Daniel desea ser tratado como adulto, pero esto lo conduce a tener problemas con la ley; Dulce es una bravucona que anhela ser querida por los demás y Pedro es un chico que un día deja de usar el lenguaje común y se inventa el suyo.
“La Diosa del Asfalto”, las muñequitas sintéticas rodando se encuentran
Retratar la vida en la periferia de la ciudad de México siempre es un reto, siempre se corre el riesgo de romantizar las situaciones o de irse al lado del tremendismo, por lo que cintas como “La Diosa del Asfalto” se agradecen al intentar balancear ambos aspectos, dando además un peso extraordinario a la voz de las mujeres de la zona, la forma en que sobreviven a las situaciones del lugar y, en este caso, al contexto específico de la década de los 80.
Max regresa a su barrio convertida en la vocalista de un grupo de rock. Ahí la esperan los recuerdos, las noticias nuevas y las verdades que durante años guardaron silencio: de sus amigas Sonia es una voz que habla desde la muerte; Ramira y la Carcacha regentean la miseria del barrio; y la Guama se hunde en la locura. En un día, todo puede cambiar.
“Nuevo Orden” imponiendo una nueva transformación social
En México hay directores a los cuales la crítica especializada parece tenerles aversión no por sus trabajos sino por su forma de realizarlos, por sus intereses, por sus historias, ahora le toca el turno a Michel Franco el ser el blanco del deporte nacional de atacar sus trabajos y menospreciarles, sin importar en realidad la calidad de los mismos. Y si le sumamos que su más reciente trabajo no tiene de protagonistas a lo que la moda actual dicta, es ineludible el escándalo por el mismo. “Nuevo Orden” es el tipo de cintas que, si estuviera ambientada en Italia, dirigida por un extranjero, sería aplaudida al cansancio por aquellos empeñados en destruirle por ser de quien es y el tema toca. Verla y quedarse con la idea de que es una cinta clasista es demasiado simplista y fuera de los temas en realidad toca.










