Críticas
Thor, un mundo oscuro que duerme
Desde que Disney tomó el control de las cintas de Marvel toda la maravilla que habían sido las cintas de superhéroes ha ido en picada. Cierto que Los Vengadores es quizá la cinta más espectacular hecha pero en el fondo era parte de lo que ya se había venido desarrollando antes de que Disney tomará el control , así que todo lo que tiene que ver con la Fase 2 es parte de Disney y han demostrado que son capaces de matar cualquier gallina de huevos de oro con tal de ajustar todo a su moralina y creencias de lo que el mundo es. Iron Man 3 es quizá la peor que se ha hecho y Thor, Un Mundo Oscuro (Thor, The Dark World) no se queda muy lejos de ser tan mala como aquella.
Thor lucha por restablecer el orden en todo el cosmos, pero una antigua raza liderada por el vengativo Malekith regresa para volver a sumir al universo en la oscuridad. Thor se enfrenta a un enemigo al que ni siquiera Odín y Asgard pueden hacer frente, y deberá embarcarse en su viaje más peligroso a la vez que personal. En este viaje se reunirá con Jane Foster y se verá obligado a sacrificarlo todo para salvar el mundo.
González, la palabra de Dios se traduce en dinero para el pastor
Pocas veces el cine mexicano se atreve a meterse con temas religiosos, el miedo que le da a los escritores, productores y directores es tal que no llegan cintas sobre este tema y cuando lo hacen pocas veces se atreven ir a la yugular del problema. González de Christian Díaz es una de esas raras excepciones.
Pastor González González es un mexicano promedio. Vive al día, con una deuda inmensa provocada por comprar una pantalla con su tarjeta de crédito, en su deambular encuentra trabajo en un call center de una secta religiosa que utiliza el dolor e ignorancia de sus fieles para sacarles dinero. En su mente encuentra el plan perfecto para dejar de sufrir y ser feliz.
La Noche de la Expiación, todos purgamos nuestras culpas
Por lo menos una vez al año llega a salas de cine una película de bajo presupuesto que logra atrapar por su fuerza y crear una revuelta en lo que se espera de las cintas de suspenso, parece que este año la ganadora será La Noche de la Expiación (The Purge) dirigida por James DeMonaco conocido escritor del género.
2022. El gobierno de Estados Unidos está en manos de los Nuevos Padres Fundadores de América. Los crímenes tienen cero tolerancia y la estabilidad social se busca sobre todas las cosas. Para que la gente tenga un escape a sus furias se crea la “Purga Anual”, un evento de doce horas en donde se permiten todo tipo de crímenes sin que haya consecuencias. Una familia ve como su casa, su refugio durante el evento se convierte en una trampa mortal cuando uno de sus hijos cobija a un desconocido en ella que es perseguido por un grupo de jóvenes que quieren matarlo.
Mi Amiga Bety, la justicia en México sigue sin ser creíble
En el 2001 Beatriz Briseño Miranda vio morir a su madre. Fue asesinada en su casa de Milpa Alta. Tres años después las autoridades la detienen acusándole de matricidio al encontrar inconsistencias en sus declaraciones. Años después una de sus amigas la toma como referencia para realizar un documental, Mi Amiga Bety es el resultado de ello.
El documental si bien retrata la situación legal de una conocida de la directora tiene el acierto de intentar presentar los hechos de forma objetiva, sin querer imponer la inocencia o culpabilidad de la acusada, presentando hechos, mostrando documentos legales y buscando que sean las personas cercanas a ella quienes narren sus acciones antes de los hechos.
Los Fabulosos Siete, todo menos fabulosos
Los Fabulosos Siete es un grupo musical de esos que uno contrata para amenizar las fiestas y que siempre se destacan por ser todo menos originales. El líder está protagonizado por Odiseo Bichir, quien tiene a su lado a su esposa, Arcelia Ramírez, a su mejor amigo Ausencio Cruz y en la guitarra de relevo a José Ángel Bichir, haciendo segundos coros esta Paty Díaz. Cuando se presenta la oportunidad de comprar un salón de fiestas, la frustración y las traiciones harán mella en el grupo.
Fernando Sariñana es un director de altibajos, un artesano que ha sabido llegar al público como con Amar Te Duele (2002) y que en esta ocasión presenta una comedia dramática que no logra despegar y cuya gracia reside en dos bromas privadas que se olvidan tan rápido como pasan en pantalla.










