Un hombre gay regresa a su pueblo francés para reencontrarse con su familia –con la que ha mantenido contacto a través de públicas y escuetas postales- y con la alienación que le hizo alejarse de ese grupo hambriento de amor y lleno de sutiles reclamos.
En Sólo es el fin del mundo (Juste la fin du monde), Dolan deja de retar al encuadre y privilegia los extreme close ups (muchas veces oblicuos o subliminales) para retratar a esta familia disfuncional de seductores alienados que bien podría haber salido de un filme de Bergman; deja de desarrollar la neurosis de sus personajes y de la situación para concretarla en escenas que eluden siempre nombrar el conflicto, estando justo en el conflicto (¡); y se enfrenta al fin a divas y monstruos cinematográficos franceses actuales que escalan este filme de manera ascendente en su propia carrera.


La quinta entrega de la saga Inframundo (Underworld) si bien es un producto superior a la cuarta entrega de la misma, continúa demostrando que seguir explotando ese territorio es algo estéril y sin emoción, copia de otras películas y ahora, hasta series de televisión, explotando un look a lo Game of Thrones que en lugar de beneficiarle le afecta completamente.
A los 54 añosTom Cruise sigue empeñado en seguir haciendo cine de acción y hay que aceptar que a pesar de que ya comienza a verse algo grande para ello, sigue siendo entretenido verle en pantalla realiza sus acrobacias y clichés. Es por eso que Jack Reacher 2: Sin Regreso (Jack Reacher: Never Go Back) no decepciona en ese aspecto aunque dista mucho de ser perfecta.
La crítica musical retirada, Clara, tiene 65 años, le ha ganado la batalla al cáncer, a los prejuicios de haber amado a un hombre casado y ha logrado sacar adelante a tres hijos –dos de ellos bien avenidos con sus parejas y una recién divorciada que parece una adolescente rebelde. Es entonces que le piden vender el departamento donde habita, para reconstruir todo el edificio –llamado Aquarius- y convertirlo en un edificio hipster.
A pesar de las habladurías de sus vecinas tradicionalistas, la Francia contemporánea admite igual que Nesrine, una joven estudiante logre su sueño de ser doctora obteniendo becas que premian su esfuerzo exhaustivo, y que su hermana Souad (estudiante fodonga) se dedique a la vagancia y viva en el estupor emocional que le causa el que su madre sea una afanadora que apenas habla francés. 
Feratum, Festival de Cine Fantástico, Terror y Sci-fi se ha consolidado como una opción para poder acceder a cintas de género que de otra forma sería casi imposible de ver, por lo que el descubrir trabajos independientes de cine nacional que muestran directores con talento para manejarles se vuelve un placer. Una de las cintas que se pudo descubrir en esta edición fue
José Luis Gutiérrez Arias es un director mexicano que ha decidido hacer cine de género, inclinándose por el thriller, y tras
El realizador Keiichi Hara nos revela la antigua Edo –Tokio en la actualidad-, en el sensacional largometraje japonés de animación Miss Hokusai con tan sólo unas pocas, aunque precisas, pinceladas de la historia de O-Ei, la hija artista de Tetsuzo Hokusai, el pintor de la icónica estampa La gran Ola, mismo que influyó a grandes pintores del impresionismo francés (entre otros).
El universo creado por J.K. Rowling es objeto de culto, más allá de los libros y películas principales de Harry Potter ha cobrado una vida que mantiene atentos a millones de lectores y espectadores de todo el mundo, por eso cuando se anunció que se llevaría a la pantalla el libro Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos las expectativas nacieron aunque había muchas dudas de cómo sería llevado esto a pantalla, al ser un libro de zoología de criaturas mágicas sin historia o personajes, y el resultado en pantalla es asombroso.
Una mañana, Michelle Leblanc, la dueña de una empresa de videojuegos hiperviolentos y sexualizados (icónica mil veces Isabelle Huppert), quien trata como a niños a todos los hombres que le rodean (ya sea la ladilla mediocre de su exmarido, el imbécil cornudo y mandilón de su hijo, el empleado admirador que se calienta imaginándola, el empleado creativo que la odia) se encuentra un día con la visita de la bestia: un hombre de negro con el rostro oculto bajo una capucha, quien la viola sometiéndola brutalmente.
Son dos las voces femeninas que nos cuentan en el documental Tempestad, un par de historias sobre injusticia y corrupción en México, que cada vez se escuchan más frecuentemente en los medios de nuestro país: una joven que trabajaba en la aduana al norte de nuestro país es acusada injustamente de formar parte de una red de trata de personas y, crucificada incluso ante los medios con gran faramalla, terminan en una cárcel autogobernada por un cartel del narcotráfico, donde es despojada de toda esperanza al ser extorsionada para no ser asesinada como lo es todo aquel que no cumple las reglas del lugar.
Los actores Emad y Ranaa se mudan a un departamento en su natal Irán, que aún no ha vaciado su inquilina anterior. Deben guardar los muebles de la antigua arrendadora y justo la noche de llegada, Ranaa permite sin querer la entrada de un extraño a su casa. Su marido llega después y, al enterarse que su esposa está en el hospital y que ha quedado un rastro de sangre del extraño recorriendo el edificio, las pláticas con los vecinos le hacen reconstruir un posible caso de abuso sexual, que su esposa negará, aunque dando a conocer muchos detalles (el que la anterior inquilina del lugar se dedicara a la prostitución) dejando abiertas muchas interrogantes que Emad no puede tolerar y que lo hará empezar una cacería para encontrar a El Cliente
El director ruso, quizá el artista más importante del cine en la actualidad, Aleksander Sokurov (famoso en México por su monumental y alucinante filme histórico de ficción realizado en un solo plano secuencia de casi dos horas 