
A veces es necesario darse un respiro para recalcular, enfocar y volver a crear. Después de su último largometraje, La cura siniestra (A Cure for Wellness, 2016), el director y productor estadounidense Gore Verbinski decidió tomarse las cosas con mucha calma.
El oriundo de Tennessee se mudó a California con su familia en 1967, graduándose en la UCLA. Dedicado a hacer comerciales, fue hasta mediados de los 90 en que, gracias a Un ratoncito duro de cazar (MouseHunt), deja su primera impresión en Hollywood. Autor del remake de El Aro (The Ring, 2002), la muy entretenida trilogía original de los Piratas del Caribe (2003-2007) y ganador del Óscar por la película animada Rango (2011), el cineasta regresa después de 9 años alejado de la pantalla grande, con una comedia de ciencia ficción bastante reflexiva titulada Buena Suerte, Diviértete, No Mueras (Good Luck, Have Fun, Don't Die), donde a través de un humor negro recalcitrante, elabora una moraleja sobre nuestro presente, amenazado por el uso de la Inteligencia Artificial.