En el Mississippi de finales de los años 60, con los conflictos sociales y la lucha por los derechos civiles de la comunidad afroamericana -así como su derecho al voto- en juego, un ataque del Ku Kux Klan que culminó con la vida de Vernon Dahmer (próspero comerciante y defensor de los derechos civiles de su comunidad) puso en evidencia la incapacidad de las fuerzas del orden para resolver este crimen por medios convencionales, por lo que fue necesario abordarlo con un método alternativo: Greg Scarpa, un sicario de la mafia neoyorquina que ha colaborado con las autoridades en secreto para resolver crímenes de odio en dicha región y con métodos poco convencionales. En esta ocasión, Scarpa es asistido por el altamente profesional agente especial del FBI, Wayne Strider.

Ha llegado la temporada veraniega de blockbusters, y entre ellos figura una franquicia que aspira a mantener y ampliar su legado: Mortal Kombat. Posterior a aquella versión de 1995 con todo y Christopher Lambert de por medio y la dirección de Paul W.S. Anderson (la saga live-action de Resident Evil de 2002 a 2017), así como su malísima secuela de 1997; esa adaptación del popular videojuego volvió hace un par de años de la mano del cineasta Simon McQuoid con un lamentable protagonista nuevo de nombre Cole Young (Lewis Tan), dejando tras de sí opiniones encontradas entre los fans y la crítica.



En 2001, los hermanos Gabriel y
En 1981, el entonces incipiente autor
Creada en 1959 por
La primera escena del nuevo largometraje de
Sin exagerar, la obra de 
¿Qué es lo que nos queda cuando el grupo que nos define se rompe? En su más reciente largometraje, Nancy Cruz entrega una pieza intensa pero a la vez melancólica.
Alfonso (
Cuando escucho discursos autoritarios, discriminatorios y excluyentes, contrarios a los principios de derechos humanos, siempre me viene a la mente la misma pregunta: ¿Acaso quienes promulgan estas ideas no se dan cuenta de que esos derechos que quieren anular pueden, en algún momento, afectarlos también? ¿O es que acaso creen ciegamente que nunca estarán en una situación donde sus propias garantías fundamentales se vean vulneradas? Existe una especie de miopía selectiva en quienes apoyan la restricción de libertades, asumiendo que el "garrote" del Estado siempre golpeará a otros, y jamás a ellos mismos.
