Críticas
Orgullo, Prejuicio, Zombies y Adaptaciones
Para quienes han tenido la fortuna de leer la obra original de Jane Austen Orgullo y Prejuicio descubrieron un pedazo de tiempo en la vida de las familias acomodadas de la Inglaterra entre siglos; el XIII y el XIX para ser precisos. Una obra que gira alrededor de Elizabeth Bennet y los encuentros y desencuentros con el Sr. Darcy en medio de conflictos, romances, desengaños e ilusiones de las mujeres de la familia Bennet y la sociedad a la que se enfrentan por ser educadas diferente a lo establecido. Una obra que a pesar de haber sido escrita en 1813 sigue siendo lectura obligatoria para todo aquel o aquella que gusta de las novelas románticas e inteligentes.
Y así llegamos al 2009 cuando el escritor Seth Grahame-Smith decide dar un giro interesante al meter en el tema del romance y el matrimonio a los zombies dando un giro intenso y de mucha acción a las hermanas Bennet que además de guardar las buenas costumbres de las chicas en edad de buscar marido son hábiles guerreras en las artes marciales japonesas y chinas para defender su casa en Meryton.
El Niño, protegiendo del abuso
Cuando uno lee que una cinta es dirigida por William Brent Bell de inmediato comienzan las malas sensaciones, es imposible no recordar la porquería fue Con el Diablo Adentro (The Devil Inside 2012) y el pensar que lo presentado sea igual puede alejar a cualquiera de verle. Afortunadamente El Niño (The Boy), su nuevo largometraje, si bien está lejos de ser una obra maestra, también está muy lejos de la anterior cinta, logrando entretener a pesar de sus fallas.
Greta se aleja de todos huyendo de una relación de abuso, consiguiendo trabajo como niñera para una familia inglesa que vive en un apartado lugar, donde no sólo no hay internet sino hasta la señal de celular no existe. Pronto descubre hay algo que no está bien, no debe cuidar a un niño real sino a un muñeco al que tratan como un ser vivo. Cuando se queda sola en casa con “el niño” pronto lo sobrenatural comenzará a fluir.
La Quinta Ola, el amor como agente del cambio
El cine para adolescentes sigue sumando sagas sacadas de libros más o menos bien escritos y que siguen describiendo distopias que amenazan el mundo libre occidental y que terminan poniendo en los hombros de chicas la salvación de la humanidad. Ya padecimos Los Juegos del Hambre (The Hunger Games), lo seguimos padeciendo en Divergente (Divergent) y ahora se suma la trilogía inconclusa (hasta inicios del 2016) de Rick Yancey, la cual inicia con La Quinta Ola (The Fifth Wave).
Cassie es una adolescente típica, una buena niña de papá que sólo se preocupa de que el quaterback de la escuela se entere de que existe y le pida una cita. Todo cambia cuando la Tierra sufre una invasión extraterrestre que elimina a casi toda la humanidad y le obliga a deambular en solitario en busca de su hermano que ha sido tomado por el ejército. Durante el camino conoce a un chico cuya familia ha muerto y se siente atraída por él. Aunque no todo es lo que parece.
La Habitación, ficción que refleja la realidad
La Habitación (Room)es una película complicada de describir, a pesar de su aparente sencillez, es una cinta que en su ficción es muy cercana a la realidad. Dirigida por Lenny Abrahmson, director irlandés, La Habitación ha puesto a su director y a la escritora, guionista de su propia obra, Emma Donoghue frente a los reflectores al crear una gran película, sin necesidad de aspavientos ni excesivo melodrama.
Joy y Jack viven en La Habitación, un pequeño cuarto en el que cuentan con baño, tina, cocina y un lugar donde dormir; la única ventana es un tragaluz. Jack es un pequeño de cinco años quien cree que todo lo que ve en la tele es fantasía, mientras que todo lo que está en La Habitación es lo único real. Joy intenta proteger a su hijo de la realidad en la que viven, pero llega un punto en que es imposible mantener la fantasía.
El Renacido, luminosas imágenes en un film sin emoción
La mancuerna del director Alejandro G. Iñárritu y el cinefotógrafo Emmanuel Lubezki es sólida, tanto que en la nueva colaboración que realizan, El Renacido (The Revenant), pareciera que fue el fotógrafo el que arrastró al director a sus terrenos, realizando una cinta hecha para su lucimiento, dejando atrás la historia y la narrativa, las cuales no están al mismo nivel que la técnica.
Hugh Glass sirve de guía a un grupo de cazadores cuando es atacado brutalmente por un oso grizzli, herido mortalmente es dejado atrás por el grupo bajo el cuidado de dos hombres y su hijo, quien es asesinado por uno de ellos, y quienes lo abandonan a su suerte. Cuando logra sobrevivir recorre todo el camino al fuerte donde sabe estarán para cobrar su venganza.










