Críticas
“Destino Final: Lazos de Sangre” un reinicio afortunado
¿Hasta dónde puede llegar una franquicia de terror en su premisa? No existe una respuesta exacta para ello, pero pareciera que estas sagas son el gran ejemplo para reciclar ideas, reinventarlas, convertirse en precuelas o spin offs, incluso rebootearlas o hacerles un remake después del tiempo pasado. Ni siquiera los grandes clásicos ni los más temidos villanos del terror se han salvado de ello. En medio de todo esto, ahora toca el turno a la vengativa muerte y su desquiciado plan en “Destino Final: Lazos de Sangre” (Final Destination Bloodlines), que, catorce años después de la última entrega, vuelve para darle otro giro a su sangriento linaje.
A pesar de que todo parecía haber concluído después de la olvidable cuarta entrega y de cerrar de forma sorpresiva el ciclo con la quinta, que resulta ser una precuela de aquella que comenzó todo en pleno año 2000, los directores Zach Lipovsky y Adam Stein (Freaks, 2018) encontraron la forma de revivir ingeniosamente las trampas mortales a través de algo que ninguna entrega previa tenía: la familia. El relato, ambiciosamente, decide comenzar mucho tiempo atrás, en la década de los sesenta, donde el ambicioso estreno de una gran torre se convierte en el punto de origen de todo.
“Un Mejor Papá” la mejor familia es por elección
Existen almas rotas que, por alguna instancia o razón, se encuentran en el camino para encontrar consuelo, apoyo y luz. En el cine, ese tema es recurrente, pero en el caso de “Un Mejor Papá” (Bob Trevino Likes It, 2024), de la directora y guionista Tracie Laymon, es una catarsis muy personal en la que, inspirándose en sus propias experiencias de vida, crea el relato de Lily Trevino (Barbie Ferreira, de la serie “Euphoria”), una joven acostumbrada a complacer a todo mundo menos a ella misma cuya única familia que le queda es su desinteresado y patanesco padre (French Stewart). Después de romper relación con ella, Lily busca reconectar y con el mundo de alguna forma, ya sea por terapia o encontrando a alguien que se llama igual que su padre en redes sociales: Bob Trevino (John Leguizamo), con quien comienza una extrarelación que poco a poco transformará a los dos sin darse cuenta.
Esta ópera prima abrió con éxito el Festival SXSX del año pasado, además de que se llevó dos galardones por la inteligencia y sensible forma de recordarnos el poder de las conexiones humanas y cómo los lazos que creamos o las familias que elegimos pueden dejar huella.
“Encerrados” un remake que no llega a la altura
En el 2019 fue estrenada la cinta de de Mariano Cohn, “4x4”, un filme con una línea moral bien definida que lanzaba una mordaz crítica a la inseguridad y la falta de justicia en un barrio de Buenos Aires. En ella, un ladron de poca monta (Peter Lanzani) quedaba atrapado en el vehículo que da nombre a la historia para descubrir que forma parte de una trampa ideada por un personaje (Dady Brieva), poniendo en frente el dilema de que tan válida es la justicia por propia mano cuando nadie te ayuda, especialmente la autoridad que debería hacerlo.
La propuesta resultaba interesante, tensa y claustrofóbica. Carente de especatularidad o acción planteaba un dilema sobr eun problema social visto desde lo particular hasta lo general. Claro que, esa aparente sencillez es tirada por la borda en la excesiva y contradictoria cinta “Encerrados” (Locked), de David Yarovesky (Brightburn, 2019; Nighbtbooks, 2021), amigo y protegido de James Gunn, que al llevar este relato a su versión estadounidense, pierde la brújula entre la buena tensión y el dilema moral original que planteaba la cinta argentina.
“La Balada de la Isla” abriendo el corazón y la mente
Basada en el cortometraje ganador del UK Film Council Award for Best British Short Film, “The One and Only Herb McGwyer Plays Wallis Island”(2007) el director del mismo, James Griffiths, junto a los guionistas y protagonistas, Tim Key y Tom Basden, decidieron expandir su trabajo en un largometraje que indaga más en las razones de sus protagonistas, creando un conmovedor dramedy que han llamado “La Balada de la Isla” (The Ballad of Wallis Island) con sorprendentes resultados.
Charles vive con la nostalgia que le provoca el dueto musical conformado por McGwyer Mortimer, el cual se separó hace años, por lo que los contacta por separado para que den juntos, de nuevo, un recital en la isla de Wallis, El reencuentro entre los dos miembros llevará a uno de ellos a reencontrar su camino en la música y reorientar su vida.
“Karate Kid, Leyendas” dos ramas un mismo árbol
En 1984 el mundo sería seducido por una modesta película que mostraba como el karate era una disciplina que involucraba una filosofía de vida, que era más importante la forma que equilibraba la mente que el usarle solo para la violencia, la película, a pesar de lo predecible y nada novedosa, logró capturar el corazón de las audiencias, lo que llevo a iniciar una saga que incluyó dos secuelas directas, un reboot/remake y un spin off, sin contar una exitosa serie de streaming y una serie animada. Ahora para conmemorar los 41 años llega la nueva entrega, “Karate Kid, Leyendas” (Karate Kid, Legends) que apela a la nostalgia de todo lo pasado mientras intenta atrapar nuevas audiencias.
Li Fong llega con su madre a vivir a Nueva York donde conoce a Mia y a su padre, el exboxeado Victor, quien tiene una deuda con la mafia local. Cuando Victor es lastimado en su regreso a los rings, Li toma la decisión de apoyarles inscribiéndose en un torneo de karate callejero, lo que le llevará a reencontrarse con su tío, el señor Han y, conocer a Daniel LaRusso, quienes lo terminarán de entrenar para la batalla.










