Críticas
“Patitos Feos” porque donde Viva Villa hay tacos y agua de horchata
Érase que era una película mexicana sobre la búsqueda de la identidad, de la confrontación de lo actual con el pasado, de las imposibilidades de romper con las tradiciones, del amor romántico, del respeto a la abuela. Érase que era una película mexicana que a través de la sátira buscaba crear una reflexión en el espectador. Érase que era un lugar donde decir “Viva Villa, Villa Villa, Viva Villa” en los tacos de don Chente, te garantizaba un agua de horchata en tu orden de moronga.
Tres hermanos chihuahuenses, que nunca han salido de su rancho en el que viven con su abuela gringa, una noche de eclipse lunar tienen una visión que los lleva a salir en la búsqueda de la cabeza perdida de Pancho Villa. Acompañados de su única yegua, los hermanos se aventuran en el mundo, donde se encuentran con todo tipo de rarezas.
“Mírame” obligando a desentrañar el pasado
El cine de terror mexicano poco a poco comienza a tener exponentes que nos pueden sorprender con la forma usan las fórmulas del género para entregar trabajos que sin reinventar el hilo negro consiguen su objetivo de entretener sin caer en el ridículo acostumbrado. Una de esas películas es “Mírame” que nos lleva a una situación sobrenatural ambientada en México.
Lalo ha vivido con su padre toda la vida pero cuando este fallece deber irse con su abuela, a la que no conoce. Al ingresar a la secundaria cercana comienzan a suceder diversas cosas que tiene que ver con una chica desaparecida y con su propia historia.
“Killer Concept” en busca de la creación ideal
El cine es imagen. La habilidad de contar historias narradas hasta el cansancio no es tarea fácil y muchas veces la capacidad del director para mostrarla es lo que eleva lo que vemos a niveles fascinantes y eso es lo que encontramos en “Killer Concept”.
Seth está planeando una película basada en una serie de recientes asesinatos sin resolver, su compañera Holly choca por la forma en que banaliza los hechos, volviéndoles sensacionalistas, alejados de la forma ocurrieron. Como testigo de sus debates se encuentra el director de fotografía, Mark, quien es el perpetrador de eso crímenes.
“The Strings” cuando el proceso creativo absorbe todo
El cine de horror no está peleado con la calidad técnica, pocas ocasiones podemos ver películas donde la técnica sea tan sorprendente como lo es en “The Strings” donde desde el arranca podemos percatarnos del ojo privilegiado de su director, de la gran fotografía tendremos, el ver unas manos manchadas de sangre sabemos que hay algo que promete. Y esa promesa se queda en eso, promesa, pasando esa secuencia si bien la calidad técnica no baja, si somos sometidos a una cinta de ritmo tan lento y contemplativo que parece el horror es aguantarla todo.
Catherine se aísla de todos para crear la música de su nuevo disco, cuando conoce a una chica fotógrafa que le lleva a una casa maldita para una sesión de fotos, extrañas fuerzas sobrenaturales comienzan a asediarle.
“Lair” sacrificando en nombre de la ciencia
Las cintas sobre posesiones siempre llaman la atención, sean casas embrujadas, muñecas, personas, siempre logran atrapar la imaginación del espectador que espera ser sorprendido y brincar al techo en algún momento. De Inglaterra llega para Macabro la cinta “Lair” que nos invita a ser testigos incomodos de una investigación paranormal.
El Dr. Steven Caramore se especializa en mostrar que lo sobrenatural no existe, por lo que cuando uno de sus amigos cercanos es acusado de asesinato, decide investigar los hechos, involucrando para ella a una familia que deberá luchar contra fuerzas del mal que buscan acabar con sus vidas.










