Críticas
“Había una vez... en Hollywood” de nuevo, cuentos de hadas perversos
La novena cinta de Quentin Tarantino “Había una vez... en Hollywood” (Once Upon a Time… in Hollywood) es un homenaje al Hollywood que todos soñamos conocer a través de sus películas, donde la inocencia y la violencia pueden coincidir y donde los sueños de cambio siempre cambian la vida y el destino de todos. Una película que nos muestra el gran amor que tiene el director por el mundo del cine, su proceso creativo y, sobre todo, por el ánimo subversivo que siempre lo ha caracterizado.
A finales de los 60s Ricky Dalton sólo puede ver como su carrera está en declive, condenado a ser el villano en pilotos de series televisivas, solo mantiene la cordura por su amistad con su doble. A través de su amistad y su vida en Hollywood somos testigos del fin de una era.
“Como Si Fuera La Primera Vez” o el arte de arruinar una comedia
Hace quince años se estrenó “Como Si Fuera La Primera Vez” (50 First Dates Segal) protagonizada por Adam Sandler y Drew Barrymore, quienes sorprenderían con su química en pantalla, logrando que un disparate no sonará a ello sino a una ingeniosa comedia sobre el amor y el conquistar a tu pareja día a día, si bien nada del otro mundo, la película lograría hacerse de un público fiel y que al día de hoy le recuerda con afecto. Ahora, en 2019, se estrena el refrito México-Dominicano, el cual resulta un patético intento de tropicalizar la cinta original, con actores que se muestran incapaces de transmitir algo y un director que jamás encuentra el tono de la misma.
Luci sufre un accidente que le impide crear memoria a corto plazo, cada noche, al dormir, sus recuerdos se resetean y vive eternamente en el día de su evento, sin recordarle. Diego le conoce de forma fortuita e impactado por su belleza se decide a conquistarle, aunque ello le lleve a encontrar la forma de hacerlo en menos de 24 horas cada día.
“Yesterday”, para mí lo mejor del año
Cuando hablamos del director Danny Boyle hablamos de un estilo propio, incluso podríamos distinguir sus movimientos de cámara, sus letreros grandilocuentes y también los típicos flashbacks, todos estos no son iguales a los de otros directores. Películas como “Quiero ser millonario” (Slumdog Millionaire 2008), “Exterminio” (28 Days Later 2002) y “127 horas” (127 Hours 2010), por mencionar algunas, cuentan de la forma de narrar una historia y sabemos perfectamente que son de él.
Richard Curtis es un guionista que sabe la manera de contar una comedia romántica como ningún otro. Proyectos como “Un lugar llamado Nothing Hill” (Nothing Hill 1999), “Realmente amor” (Love Actually 2003) y “Cuatro bodas y un funeral” (Four Weddings and a Funeral 1994) han sellado un estilo guionístico para este género. Cuando vemos a estos dos juntos en un proyecto, sabeemos que será una bomba.
"Diamantino” perros gigantes, fútbol y mucha realidad
Las cintas sobre deportes siguen una línea básica y que pocas veces se rompe, siempre seguimos como el protagonista alcanza la fama, la pierde y cómo recupera el amor al deporte al recordar lo que éste significa, buscando crear una cinta motivante que lleve a la gente a superar sus propias adversidades. “Diamantino” no es la excepción, aunque si lo es, no estamos ante la habitual cinta deportiva sino ante una surrealista cinta donde el fútbol en realidad pasa a segundo plano mientras nos adentramos en los horrores del mundo moderno.
Diamantino es la estrella más grande del fútbol de Portugal, pero cuando en pleno mundial sufre una lesión y falla el tiro ganador su vida cambia radicalmente. Sus hermanas, quienes lo mantienen engañado, lo usan para explotar su imagen con fines políticos y económicos, pero la llegada de un joven inmigrante a su vida le muestra el mundo se está perdiendo.
Historias de miedo para contar en la oscuridad, cuando la ficción se convierte en realidad
“Historias de miedo para contar en la oscuridad” (“Scary Stories to Tell in the Dark”), adaptación basada en las historias de los libros homónimos de Alvin Schwartz, es dirigida por André Øvredal y cuenta con la participación de Guillermo del Toro como productor.
La cinta nos cuenta la historia de tres amigos, Stella, Auggie y Chuck, quienes en una noche de Halloween deciden vengarse del bully del pueblo, Tommy; pero cuando éste decide perseguirlos, el trío se refugia en el carro de un joven extraño, Ramon. Al ser Halloween, a Stella se le ocurre visitar una casa embrujada, donde se decía que la hija menor de esa familia, Sarah Bellows, atraía a niños para contarles historias y luego matarlos. Dentro de la casa, Tommy termina encerrando a todos como venganza por la broma. Stella toma la (no muy sensata) decisión de tomar el libro de historias de Sarah; a partir de ese momento, ellos tendrán que buscar la manera de sobrevivir.










